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La rebelión de mi madre (XIV): Final
Fecha: 03/12/2024, Categorías: Incesto Autor: hectornieto, Fuente: CuentoRelatos
... me mira a los ojos y me clava las uñas en el pecho, agitando su pecho de la excitación. Comienza a cabalgar, se escucha el chapoteo de sus jugos con la lubricación que quedó en mi pene. Es un chapoteo ruidoso, aplausos de nuestros cuerpos que hacen indisimulable que estamos cogiendo como animales. Se saca el deshabillé de forma completa, estamos ambos desnudos, volviendo a transpirar después de habernos dado un buen baño. El brillo del sudor hace sexy sus pechos que suben y bajan por la gravedad. No resisto la tentación de probarlos y me siento para poder comerlos. Mi madre acompaña mi cabeza con sus manos para que coma cada uno de ellos. "chupa hijo, toma la teta de mamá" me dice fuera de sí mientras sigue cabalgando. Mis manos toman cada una de sus nalgas ayudándole en la tarea de saltar sobre mi pija. Y le doy unas fuertes nalgadas que retumban en el cuarto. Siento que estoy tan caliente que necesito penetrarla más y más fuerte, así que la levanto mientras sigo metiéndola y de píe la tomo de sus piernas, por debajo de las rodillas y ella sostenida de mi cuello comienza a sacudirse subiendo y bajando. Estamos así un momento y la transpiración hace más sonoro el chocar de nuestros cuerpos, mi pelo está mojado, el cabello de mi madre también lo está. "seguí cogiéndome así de fuerte" me grita mi madre. Y voy hasta la pared donde la apoyo y entonces tomo el control de la penetración. Solo colgada de mi cuello es sostenida por ...
... mis brazos que debajo de sus rodillas y empujando a la pared la mantiene suspendida. Allí comienzo a taladrar con fuerza como nunca antes, y los cuadros empiezan a caerse. "esto querías putita" le digo faltándole el respeto. Eso hace que apriete su vagina sobre mi miembro y una electricidad recorre su cuerpo haciéndola venir por segunda vez, inundando mi pija de sus jugos. Parece que se va a desmayar, siento que sus brazos ceden su fuerza, pero no voy a dejarla hasta acabar. La sostengo como puedo con mis brazos mientras la embisto contra la pared. Y cuando parece que no soportaré más el peso muerto de mi madre, ella se pega a mi cuerpo mordiéndome el hombro. Eso provoca mi segunda eyaculación como si la primera no hubiera existido. Bombeo como puedo unos segundos más, pero mis piernas comienzan a temblar y nos deslizamos al suelo agitados tratando de recuperar el aire. Estamos ambos en el suelo buscando aire, transpirados, y con leche cayendo del interior de mi madre. Permanecemos unos minutos contemplandonos desnudos en el suelo. Pero decido ponerme de píe y levantar a mi madre en mis brazos para acostarla en la cama. La tapo con la sábana y me acuesto a su lado. Nos disponemos a dormir exhaustos por lo que hicimos las últimas horas. Estamos por caer vencidos por el sueño hasta que se acomoda poniendo su culo contra mi pija. Mi pene blando encaja entre sus nalgas frías y ella se acomoda de tal manera que comprime mi miembro entre ...