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Nuestro primer trío: mi esposa, su mamá y yo
Fecha: 07/12/2024, Categorías: Incesto Autor: RRuser, Fuente: CuentoRelatos
... parecía que los pechos de ambas se iban a salir por lo pequeños que eran los bikinis, Melinda me pidió que me quitara la toalla y Yesica pidió lo mismo, sin pena me la quité y vieron como ese pequeño traje no alcanzaba a tapar mi verga, por lo que la cabeza y parte del tronco estaban afuera, se rieron y yo me eché un clavado y ya dentro empecé a salpicarlas con el agua. Jugamos un rato con unas pelotas que ahí había, luego Yesica propuso que las cargara sobre mis hombros para echarse unos clavados, así que a cada una le metía mi cabeza entre sus piernas, las levantaba y sus vaginas quedaban en mi nuca, yo aprovechaba para acariciar sus piernas y así estuvimos jugando otro rato más. Después propusieron hacer buceo, cada uno debía pasar por debajo de las piernas de los otros dos, así empezó Yesica, que cuando pasó bajo de mi estiró su mano y me apretó la verga, salió delante de Melinda. Siguió mi turno e hice lo mismo con mi suegra, cuando pasé debajo de ella, sin querer pasé rozando sus nalgas y panocha sobre el bikini, lo cual me dejó hacer, y cuando fue su turno, me dio mi apretón de verga, y así estuvimos otro rato más acariciando nuestras partes. Yesica nos dijo que iría al baño, así que se salió de la alberca y nos quedamos Melinda y yo dentro, entonces recargo su cabeza sobre sus brazos en la orilla de la alberca, yo me acerqué por detrás de ella, levanté sus nalgas y la coloqué a la altura de mi verga, ella se movía rico, como la vez en el refrigerador, buscando ...
... la forma de que yo entrara en ella, me atreví a tomar sus tetas metiendo mis manos bajo su traje, por fin tenía ese rico par de tetas entre mis manos, acariciaba sus pezones grandes y duros en parte por lo fría que se estaba poniendo el agua y en parte por lo caliente que se estaba poniendo ella. Le dije al oído "quiero meterte la verga". "Estás loquito, no quiero que tengamos problemas con Yesica", me contestó. Le dije que no se preocupara por eso, ya que ella estaba de acuerdo y aún con eso que le dije ella seguía dudando, pero no dejaba de mover su culo en mi verga y mis manos seguían acariciando sus tetas. "¿Qué quieres apostar a que no vamos a tener problemas? Le dije y ella me contestó "lo que quieras". "¿En serio, lo que yo quiera, sin que pongas ningún límite? Y ella contestó que sí. Yesica ya venía hacia nosotros, y mi suegra intentaba zafarse de cómo la tenía agarrada, pero no la solté, Yesica entró y se acercó a nosotros y le dije: ¿Verdad amor que me das permiso de cogerme a tu mamá? Y le contestó a Melinda: "mamá ya te había dicho que solo tienes que pedírmelo prestado y en verdad sin problema pueden coger". "Ya ve suegra, así que le toca pagar su apuesta en la noche", a lo cual sólo se reía y nos decía que estábamos loquitos. Y tenía razón, tanto Yesica como yo estábamos loquitos por poseerla. Seguimos en la alberca un rato más, estaba con mi novia y la cargaba dentro de la alberca, me rodeaba con sus piernas y tallaba su panocha sobre mi verga mientras nos ...