1. Nuestro primer trío: mi esposa, su mamá y yo


    Fecha: 07/12/2024, Categorías: Incesto Autor: RRuser, Fuente: CuentoRelatos

    ... besábamos, sin llegar a penetrarla. Luego iba con mi suegra y le hacía lo mismo por detrás, y acariciaba sus tetas, pero nada más, sin besos ni penetración, ya que yo quería que mi Yesica fuera la primera en probar sus labios y su vagina, antes que yo. Nos salimos de la alberca y nos preparamos algo de comer, comimos al aire libre, entramos a abrigarnos y cuando se hizo de noche salimos a ver las estrellas, más tarde, llegó la hora de irnos a la cama, una sola cama para los tres.
    
    Como pudimos encendimos la chimenea, prendimos las velas para tener un poco de luz y nos fuimos a la cama. Yo me acomode en medio de ellas y comencé a calentar a Yesica, besando su boca, subiendo su pijama hasta el cuello y chupando sus pezones, abrace su cintura con un brazo y con el otro brazo metí mi mano en la entrepierna de mi suegra, ella me apretaba con sus piernas y solo las abría un poco para dejarme entrar más, mientras gemía y ponía su mano sobre la mía para hacer más presión sobre su panocha. Me levanté de la cama y fui por una bufanda a mi maleta, me acerqué a Melinda, entendió que le iba a vendar los ojos, así que se incorporó un poco, antes de vendarla, le saque la pijama de arriba, y quedaron sus hermosos pechos a la vista de mi novia y míos, tapé sus ojos y la volví a recostar. Comencé a masajear ese par de tetas hermosas, grandes y firmes aunque por su tamaño se hacían un poco a los costados de mi suegra, tomé las manos de Yesica y las puse sobre las tetas de su mamá, quien se ...
    ... estremeció al sentir las manos suaves y las uñas largas de su hija, pero no las apartó, luego Yesica acercó sus labios a los pezones de mi suegra quien tembló al sentir esa caricia, y así yo tomé entre mis labios también uno de sus pezones grandes y duros, con una aureola también grande y oscura que se veía más marcada por el color de su piel que es clara, mientras Melinda abrazaba nuestras cabezas y nos atraía a su tetas. Le hice señas a Yesica para que fuera recorriendo con sus besos el pecho y el cuello de mi suegra mientras yo comencé a quitarle el pantalón de su pijama, Yesica y yo ya estábamos desnudos, acariciábamos sus pechos e íbamos bajando al mismo tiempo por su abdomen y recorrimos sus piernas, mi suegra solo temblaba, entonces Yesica subió sus labios hasta llegar a los de Melinda quien se resistió un poco, pero terminó por corresponder a ese beso húmedo de mi novia, a quien después de un buen rato le indiqué que se apartara, me monté sobre la cara de mi suegra y ella empezó a succionar mis huevos, Yesica bajó su boca a la panocha de su mamá, quien abrió las piernas y yo se las levanté, tomándola por los tobillos para que mi novia pudiera meter su cara en su raja y saborearla mejor, Melinda puso una mano sobre la cabeza de Yesica y la atraía con fuerza a su vagina estaba a poco de tener un orgasmo, yo me incliné un poco para quedar a la altura de la cara de mi novia y con esto mi verga entró en la boca de mi suegra, quien se vino de una forma deliciosa en la boca de ...