1. Mi tío Julio


    Fecha: 23/12/2024, Categorías: Incesto Autor: Hansberville, Fuente: CuentoRelatos

    ... lugar oculto a la vista del resto y ante mis atónitos ojos, se levantó la minifalda vaquera y se bajó las bragas, dejándome ver un precioso coño con una franja de pelo negro (según la moda de esos años).
    
    Mientras vacía a su vejiga, la novia de mi tío emitía un sonido gutural a medio camino entre la satisfacción y el placer muy parecido a un gemido. Lo hacía mirándome a los ojos con una media sonrisa pícara que hizo que me empalmar de inmediato:
    
    -¿Te gusta mi coño? -dijo Astrid con la cadencia propia de la mezcla de sustancia que llevaba en sangre.
    
    -...Si... -Dije titubeando.
    
    -Tu tío dice que has oído leyendas sobre mí.
    
    Me ruboricé mientras mi polla seguía creciendo dentro de mi pantalón vaquero. En ese momento, Astrid se levantó, se subió las bragas y se recompuso la mini falda. Sin darme tiempo a reaccionar se lanzó contra mi boca y me metió la lengua.
    
    -Pues ahora lo vas a comprobar.
    
    Sin ser consciente de lo que se me venía encima, me agarro de la mano y me llevo donde estaban nuestros amigos. Le pidió las llaves del coche a Natalia y me dirigió al aparcamiento. Recorrimos la distancia deprisa y en silencio. Cuando me quise dar cuenta estaba en el asiento trasero del Golf GTi del socio de mi tío, con su novia a horcajadas comiéndome la boca. Las manos de Astrid me agarraban por la nuca al tiempo que las mías iban desde sus tetas hasta sus piernas.
    
    En un momento dado, la mujer se separó de mi y se desabrochó la camisa de gasa negra semitransparente ...
    ... dejando a la vista un sujetador de encajes que difícilmente contenían sus impresionantes tetas. Torpemente lleve mis dedos a su espalda para desabrochar la prenda. Desafiando la gravedad, ante mi aparecieron dos extraordinarias tetas de piel más clara que el resto del cuerpo propia del efecto del bikini en la playa, con una aureola de color marrón oscuro y un pezón gordo y erecto que apuntaba hacia arriba.
    
    Me quedé sin reacción. A pesar de no ser virgen mi inexperiencia era evidente. Fue ella quién agarró mi mano y la posó sobre su teta. Poco a poco me fui soltando cuando ella me volvió a comer la boca. Comencé a acariciar las tetas y pellizcar los pezones, sorprendido por la dureza. Ella se movía sobre mi paquete. Restregando sus bragas, a estas alturas empapadas de flujo, contra mi pantalón:
    
    -¿A ver qué tenemos aquí? -Dijo la novia de mi tío haciendo hueco entre nuestros cuerpos.
    
    Con asombrosa habilidad, Astrid, abrió mi pantalón y libero mi polla totalmente erecta. Comenzó a masturbarme lentamente al tiempo que acercaba sus tetas a mi boca. Temí por un momento correrme demasiado pronto. De repente la novia de mi primo se detuvo. Se acomodó, se levantó la falda vaquera y se retiró las bragas a un lado. Poco a poco comenzó a descender sobre mi polla.
    
    Pude sentir como sus labios vaginales se iban abriendo a medida que el capullo se introducía. Ella acompañaba la penetración con un sonoro suspiro de satisfacción que se transformó en un gemido de placer al sentirse ...