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¿Qué no haría una madre por su hijo? (parte 1)
Fecha: 01/01/2025, Categorías: Incesto Autor: AntonioEspnsa, Fuente: CuentoRelatos
... salir no es bueno para alguien de tu edad. No puedes seguir así, pues en el futuro será peor. -Desde que papá se fue ya nada ha sido igual. He estado muy deprimido, casi no tengo ganas de hacer nada. Lo extraño mucho, mamá. A veces cuando pienso en él y cómo era la vida antes no puedo evitar llorar. Escuchar esto hizo que se me rompiera el corazón. Yo también extrañaba a su padre y llevaba el duelo a mi manera, pero al fin descubrir cómo se sentía Alberto al respecto me hizo ver lo vulnerable que se encontraba. -Hijo, yo también extraño a tu padre, y mucho, pero si pudiera vernos y hablarnos nos diría que no nos sintiéramos así por él, quisiera que siguiéramos con nuestras vidas pues no querría vernos sufrir… Alberto se quedó callado, y después de unos minutos se fue a acostar. Yo hice lo mismo, pues mañana debía salir temprano al pueblo. Sin embargo, en la noche no pude dormir. Me sentía tan triste por cómo se sentía mi hijo, pero lo entendía completamente. Yo también me sentía muy sola y deprimida en casa. Mis dos hombres habían partido, y la vida de viuda era muy deprimente. Me la pasé toda la noche pensando en qué hacer al respecto, cómo ayudar a mi hijo, mientras de paso, me ayudaba a mí misma. Así que, después de tanto pensar, se me ocurrió una maravillosa idea que le comuniqué a Alberto la mañana siguiente. -Buenos días, mamá. ¿Ya estás lista para que te lleve? -Si, hijo. Pero antes de irte, me gustaría proponerte algo. -¿De qué se trata? ...
... Preguntó Alberto con desconfianza. -La verdad me preocupó mucho lo que me dijiste ayer y no puedo dejar que sigas sintiéndote así, y para animarte quiero proponerte que me mude aquí contigo. -¡¿Qué?! ¿Estás segura, mamá? ¿Qué pasará con la casa en el pueblo? ¿La dejará sola? -La puedo rentar, y más la pensión y las otras rentas puedo ayudarte con los gastos de tu departamento. -No lo sé, ma… ya estoy acostumbrado aquí a mi espacio, pero… -Hijo, yo también me identifiqué con lo que me contaste… En el pueblo me siento muy sola y me gustaría volver a tener compañía y qué mejor tú que eres mi único hijo. -Sí, me imagino que la vida allá debe ser muy aburrida… -Sí, mucho. -Bueno, déjame pensarlo, ma. Dijo dudoso. Tengo que coordinar mis tiempos en la oficina y también acondicionar el espacio aquí en el depa. -Ok, hijo. Tómate tu tiempo, y me avisas. Respetaré tu decisión. Alberto fue a dejarme a la estación y regresé a casa temprano. Pasé el resto de la tarde limpiando el polvo que se acumuló durante el fin de semana. Al caer la noche y cuando estaba a punto de acostarme, escucho mi teléfono sonar. Era mi hijo. Entusiasmada, no demoré en contestarle. -¿Bueno? -Hola ma, buenas noches. ¿Cómo llegaste? -Muy bien, mi amor. Pasé toda la tarde limpiando. ¿Qué tal tú? -Yo alistándome para el trabajo mañana…. Mamá, por cierto, pensé en la propuesta que me dijiste por la mañana, y antes de decirte mi respuesta, quiero confirmar que estés segura de ...