1. Cómo logré cogerme a prima (capítulo 1)


    Fecha: 20/01/2025, Categorías: Incesto Autor: vanir, Fuente: CuentoRelatos

    ... comenzó a enjabonarlos con delicadeza. Yo en ese punto estaba muy poco emocionado, ya que mientras mi pene no se parara, mi podría disfrutar del momento.
    
    Unos 20 segundos después de enjabonar mis huevos, mi prima tomó mi pene y comenzó a lavarlo. Pero no lo estaba haciendo en forma de masturbación, sino que lo hacía por partes. Primero frotaba un lado y luego el otro. Me imagino que es una técnica médica para que precisamente no se exciten las personas cuando las están bañando.
    
    El punto es que yo, mientras me sostenía de las llaves y mi prima tocando la verga, pensaba “¿por qué no se para?”, “¿será normal?”, ¿y si le preguntó a mi prima?
    
    Y mientras yo pensaba y pensaba, mi prima habló y dijo: Wow, primo… que gran control tienes. Cualquier hombre ya estaría súper excitado, pero tú no. Haz de ser muy bueno en la cama, susurró ella.
    
    Cuando yo escuché eso, me espanté y solo dije entre mi “no mames, eso quiere decir que esto no es normal”. Y mientras mi cabeza no dejaba de darle vueltas al asunto… Anna dijo… Listo, ya quedaste limpiecito de todo el cuerpo.
    
    -¿Quieres que te ayude a salir? – preguntó ella.
    
    -Yo puedo solo, respondí un poco triste.
    
    De acuerdo, dijo ella. Y luego se dio la vuelta para salir de la regadera. Fue en ese momento, que pude ver su gran culo mojado y pude notar que traía una tanga negra. Realmente se veían súper ricas esas nalgas. Y solo pensé: “si ella me dijera que me la cogiera en ese momento, no podría. Ya que mi pene no ...
    ... funciona”.
    
    -Oye, primo… me cambio de ropa y te veo abajo para ver una serie, ¿va? – Dijo ella en tono sonriente.
    
    -Si, ahorita que me vista te alcanzo – respondí.
    
    Luego de unos minutos, me vestí y bajé a la sala. Ella ya estaba abajo, estaba en la cocina preparando unos hot cakes con plátano y fresas. Se veían muy ricos. Y ella también… ya que solo se puso un short de licra rosita y una playera blanca que no estaba muy larga.
    
    Así que me acerqué a ella por la espalda, tomé su cintura por unos segundos, y luego le dije ”muchas gracias por estar aquí, apoyándome, y por supuesto, por lo que hiciste en el baño”.
    
    Ella se sonrojó un poco, se dio la vuelta y dijo: “no hay nada que agradecer, primo. Además, me encanta ayudar” y luego me dio un beso en la mejilla.
    
    Ya estando en la sala, ella me preguntó: ¿qué serie o película vemos? La que tú quieras – respondí. No seas así, primo. Dime el nombre de una, ándale - contestó ella un poco molesta.
    
    -Mmm… pon la que tú quieras – contesté en modo desinteresado. Ya que la verdad no dejaba de pensar en mi falta de erección.
    
    Fue entonces que Anna preguntó… oye, ¿qué te pasa, primo? Desde hace rato, cuando te ayude con lo del baño, te notó decaído. Creo que te sentó muy mal que te ayudará. ¿Te incomodó mucho lo que pasó? Digo, esto no se lo voy a decir a nadie.
    
    “No, al contrario, prima. Te agradezco mucho lo hiciste ahí. Fue una experiencia que no voy a olvidar nunca” – dije en tono agradecido.
    
    -Y entonces, ¿qué pasa? – preguntó ...
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