1. Cogiendo a mi suegra mientras mi mujer viaja por trabajo


    Fecha: 01/02/2025, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos

    ... entraron, pero varios minutos después, puso una almohada y se acostó dejándola bajo su pelvis. Separó las piernas y me miró.
    
    —Por favor… despacio.
    
    —Así no tiene gracia… Ponete de rodillas.
    
    —No…
    
    —De rodillas…
    
    Me pare frente a ella y le metí mi pija en su boca y la empecé a coger como desaforado, ella tenía arcadas, tocía, yo la sacaba, la dejaba recuperar y de nuevo a cogerle la boca. Tomándola de los cabellos la enterré con todo y acabé. Obviamente trago todo. Me acosté dejándola de rodillas y le di la espalda.
    
    Cuando desperté, no estaba en la cama. Me di una ducha y fui a la cocina. Las dos estaban tomando café.
    
    —Hola Fer… ¿Te sirvo un café? Me preguntó Marga.
    
    —Hola, dale, por favor.
    
    —¿Enojado? Me preguntó Teresa.
    
    —No, para nada.
    
    —Nunca me cogieron con una pija como la tuya, te juro que me dio miedo.
    
    —No hay problema.
    
    Marga me miraba sonriendo. En ese momento llamó Ale, me contó que había llegado bien, y que ya estaba en el hotel. Me preguntó por Teresa y obviamente no dije nada. Nos despedimos y dejé el teléfono en la mesa.
    
    —Te manda saludos Ale.
    
    —Gracias…
    
    Más tarde nos pusimos las mallas y fuimos a la galería.
    
    —Fer… ¿Te puedo pedir algo?
    
    —Sí Marga, si está a mi alcance. ¿Qué querés?
    
    —Siempre tuve la fantasía de que un tipo con una pija como la tuya me viole por todos lados.
    
    —Entiendo. No me contestaste que querés.
    
    —O que me violes, o que me cojas como un animal, por donde quieras y como quieras. Me contó Tere ...
    ... como le cogiste la boca, y quiero eso…
    
    —Bueno… ¿Vos Tere, querés participar o te quedas afuera del dormitorio? Pregunté.
    
    —¿Puedo ver y decidir si me animo?
    
    —¿Marga, tenés algún problema con lo que dice Tere?
    
    —Ninguno, pero Tere, ni pienses que te voy a dar bolilla.
    
    —Ya lo sé…
    
    —Después de almorzar, nos tiramos a la pileta y después, si seguís pensando lo mismo, lo hacemos. Dije.
    
    —De acuerdo.
    
    Almorzamos, nos quedamos un rato en la galería y vi que Marga iba a la pileta. Esperé un poco y fui. Me puse frente a ella, la tomé de los cabellos y corriendo su malla, le metí tres dedos en la concha.
    
    —Última oportunidad para tirarte para atrás, para arrepentirte.
    
    —Ni loca me arrepiento.
    
    —¿Te dijo algo Tere?
    
    —La boluda se muere porque la cojas… culo incluido…
    
    —Sacate la malla.
    
    —Fer, me pueden ver desde la calle...
    
    Tiré fuerte de sus cabellos y le di una bofetada. No dijo nada y se la sacó.
    
    —Vamos a la galería…
    
    Fuimos y Teresa nos miraba. Me saqué la malla y me senté.
    
    —Parate a mi lado, separa las piernas y los cachetes. Dije y ella lo hizo de inmediato.
    
    —Contame Tere, ¿Cómo anda tu negocio? Dije mientras le metía dos dedos en la concha a Marga, que estaba totalmente mojada.
    
    —Eh… bien. Dijo mirando a Marga que se movía sobre mis dedos.
    
    Así, estuvimos hablando mientras Marge se masturbaba con mis dedos.
    
    —Contame Marga, ¿Siempre fuiste tan caliente?
    
    —No… desde que me separe… Dijo en medio de gemidos…
    
    —¿Tu marido no te ...
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