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Sabrina
Fecha: 08/02/2025, Categorías: Incesto Autor: Pablo Almeyda, Fuente: CuentoRelatos
... metiéndola lento y hasta el fondo. Le comía la boca, le besaba el cuello y la oreja y volví a besarla. -Me encanta Pabli, cogeme que me encanta, me encantas vos y tu pija en mi conchita. ¿Te gusta mi conchita? ¿Te gusta? Así, así, asssi. -Me encanta tu chochita así toda mojadita. -respondí al tiempo que volví a incrementar el ritmo y la fuerza con la cual la penetraba. Ella levantó la piernas doblando el cuerpo por completo dándome total acceso a su concha mientras yo le daba fuerte, duro y al fondo mientras jadeaba como un perro atado que quiere escapar. Sus músculos se tensaron y arqueo la espalda, un signo de que llegaba al orgasmo por segunda vez. -Ah, Ahhh, siii, siii, siii.-Y acabo en un sonoro orgasmo mientras todo su cuerpo temblaba. Yo estaba desaforado y no había acabado, la di vuelta la puse en cuatro y se la metí si darle la oportunidad a qué se opusiera. La tomé de la cintura y la penetre brutalmente, a fondo y con toda mi fuerza. El corazón me latía a mil y quería llenarla de leche. Sabri giro la cabeza tratando de verme mientras con un brazo trataba de parar mis embestidas mientras que con el otro se mantenía en posición de perrito. Solté su cintura, apoye mi panza sobre su espalda y tomen fuerte sus tetas que colgaba bajo ella. -aiii, siii, argg. -gritaba con cada embestida. Debió sentir que mi pija latía y estaba durísima porque que dijo .- Acabarme adentro que tomo pastillas. Es eso momento acabe, dejando toda mi leche ...
... en su vagina y me desplome sobre ella. Gire sobre mi y quedé sobre mi espalda al lado de Sabri que estaba todavía boca abajo. Ella se puso junto a mi. Se levantó solo lo necesario para besarme con cariño en la boca y volvió a bajar cabeza para apoyarla en mi pecho. Así quedamos los dos abrazados, jadeábamos mientras nos recuperábamos del brutal polvo que habíamos echado. Estábamos tapados cuando sentí la mano de ella jugar con mi pija intentando despertarla. Sabri levanto la sábana y fue directo a comerme la pija que ya estaba despertándose. Mientras la sostenía con una la mano, lamía la cabeza con su lengua. Cuando mi pija ya estaba erecta se la metió en la boca. Primero la cabeza, dando chupadas cortas y muy húmedas que intercalaba con unas más profundas y cada tanto un chupada bien profunda hasta la garganta. Su destreza para chupar la pija me asombro y tuve que decirlo. - Que bien la chupas Sabri, sos una experta. -Es que durante 2 años tuve miedo de debutar con mi novio y para dejarlo satisfecho solo se la chupaba. -Aprendiste muy bien -dije mientras jadeaba. -¿Te puedo montar? Mi novio nunca me pidió que lo monte y a mi me da vergüenza pedírselo. -Me encantaría que me montes Sabri. -conteste maravillado. Sabri paso una pierna sobre mí sin soltar mi pija y se la clavó en la conchita. Comenzó a moverse a su propio ritmo mientras jadeaba suavemente. Su caderas se movían a un ritmo lento y veía sus ojos celestes mirarme fijamente por ...