1. Sabrina


    Fecha: 08/02/2025, Categorías: Incesto Autor: Pablo Almeyda, Fuente: CuentoRelatos

    ... detrás de sus hermosas tetas que se bamboleaban.
    
    Se inclinó cuando deje de sostenerla de la cintura para jugar con sus tetas y me las puso lo más cerca que pudo de la boca para que pudiera saborearlas, cosa que hice con gusto.
    
    Cuando los jadeos de Sabri evidenciaron que estaba por acabar yo comencé a moverme para intentar acabar al mismo tiempo. A Sabri le encantó y también aumento su ritmo. El cabo de unos minutos dijo- Estoy por acabar.
    
    Yo también los estaba y bombeé a mayor ritmo. Ella Acabo y mientras lo hacía yo también acabé.
    
    Sabrina se desplomó sobre mi, giro bajándose y se dejó caer sobre la cama.
    
    De esta manera, en la misma posición en que empezamos la noche, nos quedamos dormidos.
    
    Al despertar Sabri me daba la espalda, intenté abrazarla con toda la intención de tener un buen round mañanero pero ella quitó mi brazo enseguida.
    
    Escuche que lloraba bajito.
    
    Mi cabeza no entendía nada, después de los polvazos que no habíamos echado.
    
    -¿Que te pasa Sabri?
    
    -Es que TENGO NOVIO. -Grito casi histérica.
    
    -Yo no soy así, yo no engaño a mi novio, yo lo amo, además sos MI PRIMO. -otra vez ...
    ... gritó.
    
    -Anoche la pasamos muy bien, no lo podés negar.
    
    -Si que la pasé bien y eso está malll. -lloraba.
    
    Se levantó, ya tenía puesta la bombacha y se fue al baño tapándose las tetas. Cómo si yo no hubiese disfrutado de ellas la noche anterior.
    
    Me cambié porque sabía que en cuanto saliera del baño iba a querer irse y así fue.
    
    -Me voy- dijo salida del baño con la cartera bajo el brazo.
    
    -Te acompaño a la casa de tu amiga.
    
    -Me voy sola. -Completamente enojada.
    
    -Que estés enojada, y espero que no conmigo, no quiere decir que te voy a dejar ir sola por la calle después de pasar la noche con vos. -dije tajantemente.
    
    Bajamos en silencio y casi en silencio caminamos las 10 cuadras que separan mi departamento del de su amiga.
    
    Al llegar al edificio de su amiga tocó el portero, intercambio unas palabras y la puerta se abrió.
    
    Yo estaba parado a su lado.
    
    Con la mitad de cuerpo dentro, sosteniendo la puerta Sabri miro a ambos lados asegurándose de que nadie más que yo la escuchaba.
    
    -Pabli, anoche la pasé muy bien, en serio muy bien. Pero no puede volver a pasar.
    
    Lamentablemente la vida no siempre cumple nuestros deseos. 
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