1. Haciendo dedo a la playa


    Fecha: 27/02/2025, Categorías: Incesto Autor: Ivanvorpatril, Fuente: CuentoRelatos

    ... buenas amigas la compartíamos. Me dejaba el rabo para ocuparse de los huevos.
    
    Pasé la mano entre sus muslos para meter un dedo en el ano de Mario. Me gustaba jugar con ese culito de durísimas nalgas. Toda la excitación hizo que se corriera. La mayor cantidad cayó en la boca y lengua de su hermana.
    
    Pero como ya éramos buenas amigas lo compartió conmigo en un lascivo beso blanco con cruce de lenguas incluido.
    
    - ¡Chicas! Déjame algo.
    
    Mario se arrodilló junto a nosotras y metió su lengua en nuestras bocas buscando la parte de su semen que quedaba por allí.
    
    Nos aclaramos el gel que nos quedaba encima. Y nos secamos los unos a los otros con los toallones que el hotel ponía a disposición de los huéspedes. Como no podía ser menos renovamos las caricias entre todos.
    
    - Deberíamos bajar a cenar. He visto un Burger a la vuelta de la esquina.
    
    - Si, tendremos que renovar fuerzas.
    
    Nos vestimos, al menos yo. Una minifalda con algo de vuelo y una blusa blanca sin mangas sin suje me dejaba ir muy sexi.
    
    A Sonia pude dejarla un vestido que le quedaba un poco amplio pero muy sexi. Como es algo más alta que yo la falda le quedaba más corta y enseñaba más pierna. El escote no lo rellenaba tanto así que cuando se inclinaba le veíamos los pezones.
    
    Mario tuvo que conformarse con sus shorts y su camiseta. Estaba claro que les invitaría y la verdad es que comían como limas. Se metieron al buche dos hamburguesas cada uno. Sabía que la gente alrededor nos miraba. Éramos un ...
    ... trío muy sexi.
    
    En un pub abarrotado donde se podían respirar las hormonas y las feromonas de la gente buscando sexo. A nuestro alrededor todo el mundo se acariciaba, se besaba y faltaba el pelo de un calvo para que se pusieran a follar en medio de la pista de baile.
    
    Nosotros bailábamos muy juntos. Admito que en algún momento nos pasamos un poco. Yo acariciaba la polla de Mario por encima del vaquero recortado. O deslizaba la mano por debajo del vestido prestado para alcanzar el culito de Sonia.
    
    Los dos también buscaban mi tanga bajo la minifalda hasta conseguir meter algún dedo en mi vulva, junto a la barra o en medio de la pista. Incluso más de una vez una de mis tetas quedaba al aire por completo cuando jugaban con la fina tela de mi blusa.
    
    Rodeados por gente que estaba haciendo lo mismo que nosotros no nos importaba lo más mínimo. En un momento en que estaba bailando con Sonia a nuestro lado un chico le había sacado las tetas por el escote de su camiseta a su amiga y le estaba comiendo los pezones con verdadera ansia.
    
    Claro que yo tenía un muslo entre los de mi amiga tan arriba que notaba en mi piel la humedad y el calor de su coñito. Mario se acercaba mirándonos con su bonita sonrisa y las nuevas copas en las manos. Estaba para comérselo.
    
    - Volvamos al hotel. Quiero que tu hermano me folle.
    
    Ni me respondió. Se limitó a meterme la lengua hasta la garganta al oír mi frase.
    
    - Vas a ver lo bien que lo hace.
    
    Me dijo después de un beso completamente ...
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