1. Solos en aquella cama ¿Qué mas podría pasar?


    Fecha: 22/03/2025, Categorías: Incesto Autor: jc2020, Fuente: CuentoRelatos

    ... cintura, se acomodó sobre mi verga, para de un solo movimiento, me sentí dentro de ella. Sandra conducía su vientre hacia adelante y hacia atrás, me pedía calma para no eyacular antes de que ella pudiese terminar. Se sentía muy fogosa aquella noche, más aún sabiendo que en la casa estábamos solos, sus suaves pechos frotando mi cara, dejando que los lamiese, las ganas que llevaba acumuladas, hacían difícil de controlar mi eyaculación, sentí que me corría, pero ella siempre frenando ese impulso. Dejaba de moverse y con suaves besos me relajaba, haciéndome pensar en otras cosas menos excitantes, tenía claro que primero gozaría este momento y ya luego seguramente me dejaría terminar. Sus caderas sujetando las mías.
    
    Yo estaba casi inmóvil debajo de tremenda mujer. Mi verga dentro de ella se había acomodado bien a su cavidad vaginal, ella gimiendo y controlando los movimientos con sus anchas caderas. Jugos destilando de su interior, mojando mis testículos, sentía como chorreaban en dirección hacia mi culo, sus gemidos de placer, hacían suponer que ella también llevaba mucho tiempo sin follar. Estar dentro de ella, sintiendo la humedad de su vagina, me hacía sentir que todo este tiempo, había servido para ...
    ... que se nos preparase el camino, yo deseaba mucho a Sandra, más aun tenerla en esta posición. Ponerla a cuatro patas, ver mi verga perderse dentro de su húmedo coño, era una locura, ya eso de tener sexo con ella en mis fantasías, se había convertido en una realidad.
    
    Follar de esta manera con mi tía, fue una fantasía hecha realidad. Había imaginado en más de una ocasión estar en esta situación, dentro de mi tía, tener sexo con ella, mi verga entrando y saliendo de su vagina, ella gimiendo y pidiendo que la llenara con mi leche. Estos últimos minutos de follar con Sandra, los disfrute mucho, vi cada gota de sudor en su rostro, las intensas restregadas de sus pechos contra mi cara, sus anchas caderas, eran un espectáculo el rebote en cada penetrada, su espalda sudorosa por tanta acción. Terminamos uno detrás del otro, yo deje chorrear todo mi semen en su vagina, le brotaba desde dentro, hasta ese momento lo disfrutamos, exhalábamos durante varios minutos, caricias en el rostro y besos en los labios, dieron por terminada esta noche, pero el inicio a una relación, más que cariñosa, tener sexo en aquella casa, se volvería una dulce adicción. Gracias por leer relatos eróticos, compartir si te gusta, comentar. 
«1...3456»