1. Vacaciones con Papá 2


    Fecha: 30/03/2025, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... el suelo y la suya encima de mí, por detrás Roberto comenzó a follársela. Mi padre estaba agarrado a mis tetas, cuando escuchó a Susana gemir, sin más se incorporó y me la metió de un golpe.
    
    Susana se agachó a comerme las tetas, debido a la postura, me quedaron las suyas en mi cara, no eran tan grandes como las mías, pero tenían unos pezones que me llamaron la atención, sin más comencé a chupárselas. Así estuvimos un rato, dándonos placer los cuatro, era genial. Nosotras nos corrimos las primeras y al poco tiempo se corrieron ellos, dejando nuestros coños inundados de su leche. Susana se tumbó sobre mí y comenzamos a lamernos, una a la otra, nuestros coños repletos de leche, en un rico 69.
    
    Después nos vestimos y nos despedimos de Susana y Roberto, tras pagarle los bonitos vestidos que papá me había comprado. Volvimos al hotel a descansar un rato, pues tanto sexo nos había dejado agotados.
    
    Por la noche, de camino al restaurante, yo tenía la impresión de que todo el mundo me miraba, antes de salir del hotel, mi padre me había comido las tetas, le gustaba que se me marcaran los pezones en la ropa. Tenía la sensación de que la gente sabía que se me marcaban los pezones porque me follaba a mi padre.
    
    Cuando llegamos al restaurante, nos pusieron en una zona apartada, según mi padre, para evitar contagiarse de Covid, pero yo sabía que ese no era el motivo. La cena fue tranquila, hablamos de todo, peor no paso mucho más, hasta llegar el postre. Mientras esperamos a que ...
    ... nos trajeran nuestros platos, mi padre comenzó a tocarme el muslo, todo eran caricias, hasta que por fin llegó a mi coño. Siguió tocándome y yo notaba como brotaban mis fluidos.
    
    Vi al camarero acercarse con nuestros platos, mi padre retiro la mano de mi coño y para mi sorpresa, comenzó a tocarme un pezón delante del camarero. El chico se quedó parado mirando la escena sin saber que decir ni hacer.
    
    El chico se acercó y con miedo y excitación, metió la mano en mi escote hasta llegar al pezón. Los dos comenzaron a tocarme las tetas, mientras notaba como mi excitación corría por mis piernas. Mi padre, dejo mi pezón, para volver a mi meterme un dedo en el coño. Noté las tremendas erecciones de mis chicos, por lo que les sugerí que se la sacaran, para comenzar a pajearlos. El primero en correrse en mi boca, fue el camarero, el cual nos tuvo que dejar porque lo reclamaban, la siguiente fui yo y por último mi papá, tras hacerle una rica mamada. Cuando terminamos, fuimos al baño a limpiarnos, tras pagar y darle una buena propina al camarero, nos fuimos, no sin antes decirle:
    
    Mientras paseábamos por el puerto, le pregunté a mi padre.
    
    Continuamos con la noche, fuimos a tomar unas copas y yo no paraba de pensar en la sorpresa que mi padre tenía para mí, me moría por saber lo que era. Cuando nos fuimos al hotel, no era muy tarde y estábamos cansados, por eso mi padre decidió tomar un taxi. Tras llegar a la parada, miró a todos los taxistas y se acercó a hablar con uno, la verdad ...