En trío con mamá y su amante
Fecha: 31/03/2025,
Categorías:
Incesto
Autor: AlonsoLima, Fuente: CuentoRelatos
Siempre supe que mamá le ponía los cuernos a papá. Me dolía y molestaba pues papá era y es un hombre genial. Hasta hoy, con más de 70 años, mi papá sigue trabajando y cumpliendo todos sus caprichos. No intervenía pues a pesar de ser joven sabía que meterme era peor. Ellos se llevaban super bien y mi papá se veía siempre feliz con ella. Supongo que hasta ahora nunca supo, ni siquiera sospechó, de los enormes cuernos que le montaba mamá.
Cuando yo tenía 19 años, mi papá (que es ingeniero) empezó a trabajar en una mina. Estaba 21 días en la mina y 10 en casa con nosotras en casa. En poco tiempo, con descaro, mamá empezó a meter a su amante a la casa. Se quedaba a dormir con ella, aunque eran noches enteras de gemidos y suspiros.
Con la mayor frescura, mamá me dijo cuando la enfrente, “amo a tu papá, pero tengo necesidades”. Me pidió que sea discreta y que por favor no le cuente nada a papá. Ya iban varios años que sabía de sus aventuras, pero nunca había llegado tan lejos. Igual, para no disgustar a papá, decidí seguir quedándome callada. Igual él cuando venía de la mina era dichoso y feliz con mamá, que lo atendía como rey. Aunque, para ser sincera, jamás escuché entre ellos los gemidos y suspiros de cada noche entre ella y su amante.
Como una se acostumbra a todo, con los meses se hizo rutina el verlos entrar, escucharlos coger y verlos desayunar juntos. Nunca les acepté desayunar con ellos, ni cenar, ni hacer nada juntos. Amaba y amo mucho a papá, y me apenaba que ...
... sea el tercero “feliz sin saber”.
Pero, como dice la canción “la vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida”. Y, sin querer, participé de un trío con mi madre y su amante.
Un viernes a la noche salí de fiesta con unas amigas. Cómo estaba algo cansada, regresé temprano a casa. No eran ni las 12 de la noche. Al ingresar encontré a mamá arrodillada en la sala, chupándole la verga a su amante. Estaban tan distraídos en su acto sexual que ni se percataron que yo había entrado. Mamá estaba sólo en tanga, ya se había sacado todo lo demás. Él vestido todavía, solo con el pantalón desabrochado y con la verga afuera.
La escena me sorprendió. Los había escuchado coger ya por muchos meses, pero nunca había visto nada. Cuando se dieron cuenta que estaba allí mamá se levantó y me dijo “hija, pensé que llegarías tarde”. No le presté atención. Estaba concentrada en el enorme pene de su amante. A mis 19 años ya había cogido con varios chicos, pero ninguno, ni en mi mejor sueño, había tenido un pene así de enorme. Sólo había visto de esos en las porno que veía entre copas con mis amigas.
Él y mamá se dieron cuenta del como me quedé sorprendida. Por mi mente pasaron mil cosas. Entendí la locura de mamá con el tipo ese. Entendí su desvergüenza de traerlo a casa, arriesgando su matrimonio. Entendí, sobre todo, esas noches llenas de gemidos y suspiros. Todo en un instante.
Ellos se miraron y antes que pudiera yo decir algo, él me dijo “la quieres gozar”. Mamá lo quedó mirando como ...