Una noche fría, pero muy caliente
Fecha: 06/08/2025,
Categorías:
Lesbianas
Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
El día estuvo muy frío, demasiado viento y bajas temperaturas, no era nada agradable, ya que, desde la mañana el clima estaba muy malo, pero ni modo, a pesar de que no quería levantarme, tuve que hacerlo; no fui a correr al parque, no era propicio, hice algo de ejercicio en casa y después de un par de horas, fui a bañarme y a arreglarme para ir al trabajo.
Media hora después salí de mi casa, y el viento soplaba más fuerte, lleveba mi abrigo, hasta guantes y bufanda, todo con tal de apaciguar el frío; una vez en la oficina, me los quité y comencé a trabajar normalmente, sacando adelante mis pendientes y trabajo nuevo, como todos los días en la oficina.
La jornada laboral estuvo tranquila, pero el solo pensar que tendría que salir al frío me daba hueva, pero ni modo, tenía que hacerlo si quería irme a casa; de repente, sonó mi celular y respondí, era Silvia, una de mis amigas con derechos y dueña de la sex shop.
-Hola, Faby, ¿que onda?, oye, ven a la casa, para platicar un rato, ya prendí la chimenea, se antoja, jejejeje.
-A huevo que voy, claro que sí, sí se antoja, ¿llevo algo, vino, cerveza, cigarros, botana?
-No hace falta, aquí hay de todo, solo falta tu presencia, cariño.
Le dije que llegaba en unos minutos, la verdad, me sonó un poco rara su invitación, pero me agradó que me hablara, y sí, se antojaba estar enfrente de una chimenea.
Tardé unos 15 minutos en llegar, toqué la piuerta y me abrió Lorena, me saludó de beso, me invitó a pasar, una vez ...
... dentro, me quité el abrigo y la bufanda, ella me sirvió una copa de vino, y nos sentamos a platicar.
Me contó que la sex shop iba muy bien, mejor de lo que ella esperaba, me comentó que las mujeres eran sus mayores clientes, llevaban los dildos y varios strap ons, lo cual me pareció muy divertido y me dio gusto por ella, porue la tienda estaba muy chingona, aunque hace rato que no me araba por allá.
Me dijo que lo único malo, era que Miriam ya no trabajaba con ella, ya que le ofrecieron trabajo en otra parte y con mejor paga, ni modo, ella se fue por una mejor oportunidad y le va bien, ya que siguen en contacto aun.
Yo le conté que me iba bien en el trabajo, pero que ha habido un poco más de movimiento, po lo he logrado sacar adelante.
El tiempo voló con la plática, pero ella se veía muy hermosa, se lo dije, ella me lo agradeció, y de qué forma, me plantó un beso muy rico, yo de inmediato acepté sus labios con los míos, comenzamos a acariciarnos, la besé en el cuello, y luego ella en el mío, lo cual disfruté un chingo.
Ella se separó de mí, comenzó a quitarse la blusa, no hacían falta las palabras, yo comencé a hacer lo mismo, al poco tiempo quedamos completamente desnudas, acaricié sus tetas, junto con sus duros pezones, las chupé y ella gimió muy rico, presionó mi cabeza para que se las mamara más, mientras mis manos la acariciaba en su espalda y sus piernas, su piel suave y tibia me encantaba, el fuego de la chimenea hacía su trabajo de tener a temperatura ...