1. Que maravilla de mujer (capítulo 1)


    Fecha: 09/08/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: Padopas, Fuente: CuentoRelatos

    ... prenda su sensual cuerpo casi desnudo, tan solo tapado por esas braguitas tan pequeñas, tuve que tragar saliva para poder contestarla con la mayor naturalidad que en ese instante pude tener:
    
    –Estas sensacional Eva, mi hermano va a disfrutar cuando te pueda ver con ese babydoll tan atrevido.
    
    –¿A ti te gusto?
    
    La pregunta echa tan directamente me dejó un instante parado, sin saber que decirla, hasta que disimulando lo mejor que pude la dije:
    
    –Joderr, claro que me gustas estas tremenda de buena así, cuñada.
    
    –Gracias cielo me lo voy a llevar.
    
    Y al salir de la tienda Eva me besó fugazmente en los labios dedicándome una de sus sonrisas más sugestivas diciéndome:
    
    –Tú también me gustas mucho Carlos y estoy muy contenta de poder estar a tu lado.
    
    Sobre las 10 de la noche regresamos a la casa e inmediatamente dijo que íbamos a cenar, pero me sugirió que ambos nos pusiéramos cómodos, que, si me parecía bien, podía ponerme en pijama ya que no íbamos ya a salir. Así lo hice, y cumpliendo sus deseos me quité mi calzoncillo y me enfundé uno de mis pijamas, todo lleno de nervios pensando en si ella sería capaz de ponerse esa prenda que había comprado o alguna otra prenda por el estilo, cuando la vi en el salón no llevaba eso, sino una camisola bastante transparente sin abotonar por la que yo podía seguir admirando esos pechos tan bonitos que tiene, la camisola apenas le tapaba sus muslos, y claro para mi agrado podía seguir contemplándola casi desnuda.
    
    Ya no me ...
    ... extrañó la reacción que sentí dentro de mí pijama, y es que esta vez estaba más que justificada.
    
    Estuvimos conversando mucho tiempo esa noche, y yo apenas podía dejar de mirar sus pechos haciéndome ella perder el hilo de la conversación en muchas ocasiones con sus posturas, parecía como que lo hacía de manera descarada para mostrarme cada vez que se movía la oscilación de sus tetas mientras hablábamos, y mientras ella me hablaba yo estaba sintiendo el deseo de cogérselas entre mis manos y magreárselas.
    
    Al final cuando ella y yo decidimos retirarnos a descansar ya era bastante tarde, cerca de la una de la madrugada según vi por mi reloj, y quedamos en llamarla yo a su habitación cuando yo estuviera listo al día siguiente, para irnos a darnos un baño a esa calita de la que tanto habíamos hablado, la misma que mi hermano me había aconsejado, y al despedirnos para ir a la cama, me pareció que ella coqueteaba conmigo, y yo ya llevaba una soberana erección.
    
    Al ponernos de pie Eva me miró el bulto en mi pantalón y sonriéndome de manera burlona, me abrazó pegándose a mi cuerpo al tiempo que sus labios se encontraban con mi boca en un suave beso, y ella tuvo que notar claramente como mi dureza la oprimía entre sus piernas.
    
    –Te quiero mucho Carlos eres un amor.
    
    –Y yo también te quiero Eva, además te repito que me gustas mucho.
    
    –Y tú a mi cuñado, pero dime pillín… ¿Tú quieres mucho a tu cuñada o deseas a Eva?
    
    – Yo prefiero Eva que te quedes solo con que te quiero, que es ...
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