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Despertares y pesadilla
Fecha: 22/08/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: marori73, Fuente: CuentoRelatos
... se estremecía un poco. Un hilo de agua empezó a resbalar por sus piernas. Mientras Manuel fue al armario y vino con un Plug de goma hinchable y lubricante. Cerro el grifo, unto lubricante en el plug y sustituyo uno por otro ,muy rápido, para que no saliera nada de liquido. Bombeo varias veces la pera para hincharlo en su interior, y se retiro al baño. Lleve a Silvia a la X, donde la sujeté de espalda a ella. Le pellizque los pezones, que estaban extraordinariamente duros, y pase un dedo por su raja, mientras le besaba en la boca. Estaba muy húmeda. Tome unas pinzas del transformador, y las puse en los cuatro piercing de su cuerpo. Subí la intensidad del aparato poco a poco. Un led indicaba la frecuencia de las descargas, y un medidor de aguja, la intensidad. Poco a poco, Silvia comenzó a jadear y moverse en la cruz. En ese punto, deje la ruleta, dándole las descargas mientras me fui a desnudar. Manuel retiro el plug del culo de Vanesa sin deshinchar, dejando el esfínter dilatado y dejando escapar toda el agua que había en su interior, para su alivio, con los restos de heces. Manuel tomo la manguera y limpio sus piernas y el suelo. Sin apenas tiempo, le metió la polla de un golpe en el culo, a lo que su hermana respondió con un sonoro grito, que no pudo terminar, pues la mía lleno su boca de repente. Con cada envite en el culo de su hermano, tragaba la mía hasta el fondo, provocándole arcadas. Así estuvimos un rato, hasta que Manuel salió de su culo, para cambiar las ...
... posiciones. Estaba muy dilatado, por lo que no me costó nada meterla en el. Manuel se estaba corriendo en la boca de su hermana cuando empecé a penetrarla por detrás. De nuevo mis embestidas, le hacían comerse su polla hasta la garganta, y como el empujaba también, una vez estuvo a punto de vomitar, pero él seguía empujando, no parecía importarle. Me corrí abundantemente en el culo de Vanesa. Saque mi polla y le metí el plug otra vez a modo de tapón. Le iba a dejar todo dentro un rato. Lo hinché un poco más Detrás Silvia se retorcía con las descargas. Aumente más la intensidad, y tome una fusta, para castigar aquellas desafiantes tetas. No tardaron en tornarse enrojecidas. Manuel estaba azotando con una vara el culo de su hermana. Parecía que tenía fijación con él. Después, colgó unas pesas de los piercing de los pezones, estirando de estos hacia el suelo, y arrancado otro grito de dolor y lagrimas de su cara. La dejo así y vino por primera vez a ver a Silvia. Aumentó un poco más la intensidad, lo que la hizo retorcerse y gemir. De repente, lo subió de golpe a tope un instante y lo bajo. El grito de dolor salió de su garganta acompañando un arqueo imposible de su cuerpo hacia delante, que retrocedió inmediatamente al contacto de mi fustigazo en el vientre, que le dejo una buena marca. Dejé a Manuel con Silvia y me acerque a Vanesa. Le solté el collar del cuello para poder erguirla de nuevo desde las poleas del techo. Acerque mi mano a su entrepierna, completamente ...