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Lágrimas de amor entre hermanos
Fecha: 29/08/2025, Categorías: Incesto Autor: Lara, Fuente: CuentoRelatos
... pantalones mirándola solamente a ella, sabía que aquello estaba mal, me avergonzaba de mi mismo, me fui a mi habitación tantas veces como volví a espiarla, realmente en esos momentos estaba enamorado de mi hermano, aunque desde hacía tiempo ya la veía con otros ojos, de otra forma y luchaba contra ese sentimiento de deseo, ese patito feo se había convertido a sus 20 años en una mujer impresionante, un culto al deseo de los hombres que yo tenía que ver todos los días sin poder hacer nada. Por aquel entonces yo salía con una chica, se podía decir que iba en serio con ella al llevar más de tres años juntos, pero ese día me di realmente cuenta de que a quien deseaba a quien quería en mi vida era a mi hermana pequeña. Estaba tan excitado y cada vez más al verla casi desnuda, con sus pechos redondos y firmes terminados en unos pezones increíblemente hermosos y seductores, un cuerpo de reloj de arena maravilloso con piel de terciopelo, suave, sin apenas estrías, ni celulitis, evidentemente la edad también ayudaba a tener aquel aspecto, la guinda, la corona del cuerpo de mi hermana era un hermoso culo terminado en unos glúteos redondos y su vulva, que decir de ella, en cuanto se quitó aquel minúsculo tanga, su monte de Venus con algo de vello arreglado, con los labios finos dejando ver cuando se abrían una vagina rosada y sedosa, me imaginaba en el lugar de su novio, me imaginaba acariciándola, besándola y absorbiendo sus pezones con mi boca, ver como mi hermana gemía de placer ...
... y como su rostro iba cambiando mordiéndose los labios antes de abrir la boca emitiendo un gemido que termino por excitarme por completo cuando sintió el pene de su novio entrar dentro de ella, en esos momentos aun con los ojos abiertos imaginaba e incluso podía sentir en mi glande su humedad, podía notar lo que notaba su novio cuando empezó a penetrarla despacio. Lara era todo lo que yo siempre había deseado en una mujer, simpática, inteligente, risueña, al sonreír que era muy a menudo me iluminaba con sus labios carnosos y detrás de ellos el blanco perfecto de su dentadura, sé que puedo exagerar, pero no veía ningún defecto, bueno si uno, que era mi hermana y que realmente él, su novio no se la merecía, de hecho siempre pensé que estaba por aprovecharse de ella, por su belleza, pero por nada más y tanto ella como sus amigas pecaban de inocentes, ese día las tres se vieron abocadas a una orgía provocada por sus novios, o eso quería pensar yo, era mi querida hermanita y no podía imaginármela haciendo aquello por propia iniciativa, no es una excusa, porque permitieron que el juego continuara, que se desbordara en algún momento sin que ninguna de las tres lo cortara y que las arrastrara a un plan seguramente urdido días antes por ellos, ya que antes de empezar la orgía ellos sacaron unas vendas para que todos se taparan los ojos, tanto ellos como ellas y así no saber con quién estabas, tanto ellos como ellas no sabrían de quién era aquel cuerpo, aquellos pechos, aquel pene o ...