1. Pelado deportista


    Fecha: 02/10/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Rafael, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... entrepierna del joven deportista.
    
    Por supuesto aquello sido fruto de la casualidad, así que intenté pensar en otra cosa para no excitarme demasiado. Pero empezó a ocurrir algo que me perturbaba. A cada movimiento del metro, sentía en mi trasero lo que parecía ser la polla del pelado y curiosamente, en cada contacto, aquella verga parecía estar más viva. Necesitaba saber si aquello era cierto ou un simple fruto de mi imaginación. Por lo que dejé de contrarrestar el movimiento del tren, acercando disimuladamente mi culo al paquete del joven.
    
    Tras breves segundos que me parecieron horas, el contacto era pleno y lejos de evitarlo, como podría intuirse, aquel pelado lo mantuvo e incluso lo provocó. Estaba sintiendo, sin ningún lugar a dudas, el miembro erecto del joven deportista, alojado entre mis glúteos, cubriendo de arriba abajo toda la raja de mi culo que se abría de excitación con los movimientos del tren, siendo estos acompasados con una leve presión que el joven ejercía hacia delante con su cadera para presionar más su dura polla contra mi ardiente trasero.
    
    Aún incrédulo con la situación, me agaché de nuevo hasta mi mochila para colocarla bien entre mis pies y sin duda lo que coloqué fue la hinchada verga del chico entre mis nalgas. El pelado puso ambas manos en sendos lados de mi cintura, sujetándome mientras empujaba su durísima polla contra mi deseoso trasero, moviendo su cadera de izquierda a derecha para hacerme notar más su excitación y dejar clara la ...
    ... realidad de la situación.
    
    Desgraciadamente el convoy empezaba a disminuir su velocidad. Me apoyé totalmente contra el joven para evitar que pudiera salir del su esquina con la entrada de nuevos viajeros. Las puertas se abrieron y pudieron entrar tres nuevas personas, lo que nos obligó al resto a apretarnos un poco más. Tras esta parada, el convoy entraba en un túnel, lo que suponía menos luz. Llevé una mano a mi espalda, abrazando con ella el miembro del joven, que acercó su boca a mi oído y emitió un suave gemido, empujando su polla contra mi cuerpo.
    
    Mi mano recorría toda la longitud de su miembro, que debo confesar, era bastante grande para su edad. Desde su glande, bajaba lentamente hasta llegarle a los testículos, dos huevos gordos. Retrocediendo en mi movimiento, apreté el tronco de su polla hasta alcanzar de nuevo su capullo, jugando con él. Su cabecita se separaba claramente del tronco y sentía como la humedad de su precum atravesaba la fina tela de su pantalón. Ahora el pelado tenia durísima su caliente verga y seguía sujetando mi cintura con ambas manos, empujando su miembro contra mi cuerpo como si estuviera follando.
    
    Afortunadamente, el chico era totalmente invisible tras de mí, ante la mirada de otros viajeros, por lo que ensarté mi mano dentro de su pantalón. Subiendo mi mano hasta su prepucio reinicié mis movimientos en su polla, pero esta vez pudiendo abrazar por completo su duro miembro entre mis dedos. Apreté con fuerza su polla caliente, llegando a sentir ...