1. Por abordar el metro borracho, terminé cubierta de semen.


    Fecha: 07/10/2023, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Magdalena, 30, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Sinceramente no supe si contar esta historia, pero ya no veo caso a negarlo, porque lo disfruté más de lo que esperaba. Para comenzar, mi nombre es Magdalena, tengo 30 años y soy doctora; físicamente, debo decir que me encuentro en buen estado, soy delgada, mido 1.70, una colita torneada y busto marcado y firme, mis medidas son 98 – 52 – 96 y ese día llevaba puesto unos jeans tobilleros corte a la cintura, zapatillas abiertas y de tacón medio y una camisa de rayas rojas y blancas un poquito ajustada, iba sexy jeje. Les cuento:
    	El viernes tuvimos una reunión en el hospital para festejar a unos colegas que se iban a jubilar y también dar la bienvenida a los nuevos miembros; obviamente fue al terminar nuestro servicio, por ahí de las 8, 8:30. Para esto pues llevamos pastel, bocadillos y algo de alcohol y el alcohol a mi me pega muy rápido, para peor aún, ese día mi carro no circuló y pues iba en transporte. Total, que comimos, bebimos, bailamos y pues nos fuimos alrededor de las 11; como dos compañeros también iban para el metro pues nos fuimos los 3, pero ellos iban a pocas estaciones y yo iba hasta el final de la línea y luego un trasbordo. En fin, el metro estaba bastante vacío, todos los vagones de hecho, y cuando mis compañeros se bajaron, quedaron unos señores en el vagón de a lado, 4 para ser exactos y también se veían tomados. El caso es que me vieron (y creo que se me veía lo borracha) y pues yo de tonta los miré y les sonreí amable, sin intención alguna lo prometo, ...
    ... solo por ser amable a la mirada y entonces sin querer uno de ellos me mostró que traían cervezas de lata en una maletita de mano y me sonrió mostrándola como cómplice y medio me gritó si gustaba una. Aquí diré que no los vi con malas intenciones, ni vagos, patanes, se veían incluso semi formales, camisa, pantalón de vestir, arreglados y eso me hizo poder confiar, pero al inicio hice gesto de que pues no gracias, siendo amable, pero me insistieron un par de veces más y terminé pensando ‘bueno, solo una’ y cuando me iba parando para acercarme, ellos se levantaron y caminaron a mi lugar. Llegaron, me saludaron, se presentaron y comenzamos a platicar; todo super ordinario, pero increíblemente cómodo y relajante. Entre las risas y la bebida me dijeron que pues si quería podíamos ir a algún bar o restaurante a seguir bebiendo, en el mejor de los planes, pero les confesé que ‘unas copas más y seguramente terminaría dándole las nalgas al primero que me las pidiera’ y todos nos reímos, pero pues obviamente eso abrió pasó a una conversación más intima y que, poco a poco, me fue desinhibiendo. 
    Nos preguntamos y dijimos cosas intimas y pues comenzaron a decirme que me veía muy sexy, que mi conjunto me hacía ver buenísima y así por el estilo. Entre bromas, risas, comentarios y eso pues me preguntaron que si de verdad alguna vez había terminado teniendo sexo por haber bebido de más y pues me sinceré y les dije que sí, que un par de veces pero que pues había bebido muchísimo y pues a modo ...
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