1. El chico del Centro Comercial Parque La Colina, Bogotá


    Fecha: 01/11/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Rafael, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Aquella tarde calurosa provocaba que la gente se concentrara en los centros comerciales con aire acondicionada, buscando rodearse de un ambiente más soportable. Yo no iba a ser menos, así entré en el centro Parque la Colina , el mas moderno de Bogotá, y ademas el más cerca de mi apartamento, en el norte de la ciudad.
    
    Al ascender por las escaleras automáticas comprobé la grand multitud de adolescentes que llenaban el lugar. Era periodo de vacaciones escolares y además un viernes ! Se divertían mirando y trasteando por las tiendas. Miré a mi alrededor y me fijé en un grupo de cinco chicos que recorrían, pegados como una piña, los distintos pasillos. Entre ellos había uno que me llamó la atención. Lo cierto es que parecía el jefe de toda aquella cuadrilla.
    
    Tenía una cara hermosa, sin acné, llevaba el cabello muy corto, casi al cero, con unos largos mechones de pelo a modo de flequillo. Dos aros plateados cómo pendientes. Tendría, como sus compañeros, 16 o 17 años. En sus ojos verdes se mezclaban la inocencia y la picardía. El rostro sin asomo de vello y sus dientes blancos color leche. Caminaba separando mucho las piernas lo que le daba un aire de superioridad varonil, que aún no tenía, pero que parecía querer demostrar a toda costa. Llevaba una camiseta Nike, y vestía un chandal que enmarcaba perfectamente su culo, duro y firme, redondo y lascivo. Al momento mi polla se puso tiesa y tuve que centrarla, para que no se me notara a través del pantalón. Lo segui a unos ...
    ... cuantos metros de distancia, disimulando, mientras mis ojos recorrían su espalda y su nuca. Deseaba tanto acariciar su cuello y toda su piel, que sentí en aquel instante un pequeño orgasmo, que me paralizó unos segundos, nublándome la visión momentáneamente. Respiré profundamente y decidí ir a la caza de aquel chico.
    
    Me coloqué cerca del grupillo y a un momento cruzando su mirada lo fijé a los ojos unos segundos. Él hizo lo mismo, agachó la cabeza y dirigiéndose a los otros les dijo que quería mirar las playeras que estaban al fondo del pasillo. Todos le siguieron, yo me quedé en el mismo sitio. Mientras, miraba cómo se alejaba, caminando firmemente con los brazos moviéndolos acompasados como si el hecho de caminar se tratara de un baile más.
    
    Pensé que el pelado no tenía ningún interés por mí, así que me alejé hacia otra zona de la tienda. A los pocos minutos, mientras estaba mirando uns pelotas de tenis, acariciándolas con la mano, imaginándome los huevos del chico envueltos en un vello tan suave como la pelusa que rodeaba a la pelota, le vi al lado mío. Sonrió y dijo que si sabía jugar a tenis. Le contesté que no, pero que sabía como se jugaba a otras cosas... Él me siguió mirando con sus hermosos ojos azules. En aquel instante tuve el impulso de besarlo y de follarlo allí mismo. Mi polla ardía dentro de mi calzoncillo, me llevé la mano a la bragueta y le dije si quería que fuésemos a algún sitio. Él asintió, pero me dijo que antes tendría que despedirse de sus compañeros. ...
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