1. “Mi verdadera vocación la autosatisfacción”


    Fecha: 08/11/2023, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Carlo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    MI VERDADERA VOCACIÓN, LA AUTOSATISFACCIÓN
     
    Siempre me he inclinado por los “juguetitos ardientes”, así le llamo de cariño a cualquier tipo de artefacto que pueda provocar placer en mi curioso y sabroso cuerpecito; desde que tengo memoria, en diferentes ocasiones me han sucedido cosas, a veces curiosas, otras excitantes y morbosas y una que otra fatalmente bochornosa, pero todas, puedo decirlo, han forjado mi mente en relación a estos juguetitos.
    Una ocasión siendo aún adolescente, en plena pubertad y estando en tercero de secundaria, nos liberaron del colegio un par de horas antes, por lo que me dirigí a casa con esas ganas propias de la edad, de llegar y acariciar mi vulvita disfrutando de “un buen orgasmo”; al llegar, escuche que de la sala provenían unos murmullos como jadeos y palabras entrecortadas, extrañada pues la casa debía estar sola por la hora que era, ya que mis padres llegaban de trabajar siempre después de las seis de la tarde, con mucho cuidado cerré la puerta tras de mí y me dispuse a indagar que sucedía, conforme iba avanzando, escuchaba cada vez con más claridad, unos delicados gemidos y chasquidos muy raros, al acercarme sigilosamente a la sala, pude ver con asombro a mi madre en una posición muy sensual, desnuda, apenas con tan solo un par de zapatillas que hacían que sus piernas al aire lucieran más largas y torneadas de lo que eran y así, postrada en el sofá, sosteniendo con una mano su cel., leía el contenido de la pantalla, emulando la ...
    ... situación de la lectura como si de ella se tratara, mientras que con la otra sujetaba un pene de silicón, tan real, que parecía que tenía vida propia, sobre todo por la forma en que lo manipulaba, digna de una profesional en el arte del autoerotismo; al ver como lo hundía hasta el fondo de su vagina perdiéndose completamente en su desparpajado vello púbico y escuchar sus gemidos deliciosos como si le faltase el aire mientras lo expulsaba lentamente tratando de recuperar con un suspiro la vida que se le iba; lejos de espantarme o preocuparme por que me viera, no pude menos que acomodarme tras una columna e inmediatamente liberé con una mano una de mis nacientes tetas y con la otra, hice a un lado mis braguitas, disponiéndome a darle placer a mi apenas perceptible clítoris, que en ese tiempo no sabía siquiera porqué me hacía sentir tan rico friccionarlo.
    Retomando lo que en un inicio tenía pensado, solo que ahora totalmente excitada por tan candente escena, jalaba hacia los lados mis escasos rizos para tener el dominio total de mi sensible botoncito, gozando el placer que esto me causaba y haciendo un esfuerzo sobrehumano por guardar silencio pues aunque mi madre emitía deliciosos gemidos, no había más ruido, ya que lo que la tenía en ese estado de excitación era la lectura de ese candente relato.
    Mmm, asii… si, aggh, que deliciosa verga, ahhhg.
    Se contorsionaba de tal forma que yo misma no podía dejar de ver el arte con que se masturbaba, mmm era una experta.
    Al sentir que estaba ...
«1234...8»