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PLATA PAL JUDA
Fecha: 05/12/2023, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... le pregunte como se llamaba y que edad tenia, me llamo Belén y tengo dos años menos que mi hermana me dijo, la hice pasar a la sala mientras iba por un billete, al volver con el dinero en la mano, se paró y me dijo, me saco la ropa acá, quede sorprendido, la mire detenidamente y era mucho mas chica que Luciana, flaquita, apenas se notaba unos bultitos en su pecho, un pantalón deportivo desgastado, le extendí la mano y la lleve al dormitorio, en un minuto estábamos desnudos en la cama, otra nenita que quería ser putita a cambio de un billete, le chupe la concha y el culito, Belén gemía más que su hermana, la hice ponerse en cuatro en la cama y abriéndole bien las nalguitas flacas, le fui chupando el culo y dilatándoselo con un dedo, con dos, con tres, aunque le costo al principio, mis tres dedos entraban y salían en su culito abriéndolo, cuando puse mi verga en su entrada se tensó, pero fue aflojándose a medida que le hablaba, mi verga entro toda en su esfínter y ella solo dejo escapar unos pequeños quejidos, al empezar a bombearla, le dije si le gustaba la verga, si dijo entre quejidos y gemidos, al rato la embestía frenéticamente, el culito ...
... de la nena estaba bien apretadito, tanto que mi verga estaba dolorida, al rato se la saque, mire su culo y era un agujero del tamaño de mi verga, la di vuelta, me puse entre sus piernas, las levante hacia mis hombros y se la volví a ensartar en el culito, largo un largo agggggg y me abalance sobre sus labios besándola mientras la penetraba una y otra vez, te gusta la verga Belu le dije, si, si, si, decía, vos y tu hermanita van a ser mis putitas, ella solo decía si, si si, entre gemidos, ensartada como la tenía, me fui acostando hasta ponerla arriba, esa nenita saltaba con ganas en mi verga, al rato la abrace y descargue en su interior, quedamos abrazados descansando, ella con mi verga flácida dentro de su culito. Después de descansar un rato, fui al baño, orine y me lave, volví a la cama y la hice chuparme la verga hasta que estuvo erecta nuevamente, me puse entre sus piernas flacas y se la metí en su conchita, grito, lloro y al rato, ya gemía pidiendo más. Después de desvirgar esas dos nenas en tres días, se convirtieron en unas putitas, ya no piden monedas, todos los días aparecen después de la escuela a disfrutar del sexo entre los tres.