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El negro de la playa
Fecha: 09/12/2023, Categorías: Gays Tus Relatos Autor: Rafael, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... quieres nos damos un bañito juntos, asi nos refrescamos un poco. Estamos los dos un poquito calentitos", dijo haciendo una señal a nuestras partes que se mostraban bien excitadas. Asentí con la cabeza, mientras que le sonreía pícaramente y nos fuimos metiendo al agua. El mar a esas horas era cálido, a penas había olas y se podía nadar cómodamente. Una vez nos cubría el agua por la cintura nos acercamos el uno al otro. Adri (que así se llamaba el hombretón) me agarró por la cintura atrayéndome hacia él. Su cuerpo velludo comenzó a pegarse al mío, que caliente lo tenía, su miembro ya muy duro se paseaba por mi vientre produciéndome un enorme placer. Adri acercó su áspera cara a la mía y colocó sus labios cálidos sobre los míos. Hurgó su lengua dentro de mi boca y nos fundimos en un profundo beso de lo más lujuriosos. Después de andar acariciándonos durante un buen rato, Adri tiró de mi hacia la orilla y nos salimos del agua. Colocamos una toalla en la arena seca y nos tumbamos el uno junto al otro. La llegada de la noche nos protegía de miradas curiosas y la soledad de la playa daba un aire más placentero a nuestro encuentro. La rudeza de su aspecto físico contrastaba con el verdadero ser que escondía dentro de si : era cariñoso y agradable, no dejó de prodigarme caricias y besos mientras rozaba su enorme miembro contra mi. Saboreaba mis pezones, sus dedos se paseaban por mi cuerpo, y besaba mi cuello y orejas con suma delicadeza, lamia mis axilas, ponía la punta de su ...
... lengua en mi ombligo, y no dejaba de decirme :"papito... qué rico estas... me estas enloqueciendo... quiero hacerte mio mi amor ..." Yo estaba extasiado, inmóvil ante todo aquel placer que me prodigaba ese macho moreno... Pero hice el esfuerzo de moverme, no podía desaprovechar aquel cuerpo tan apetecible. Me incorporé y saboree cada rincón de su piel con mi lengua. Sus gordos pezones los fui amamantando con cariño, después degusté su pecho velludo, bajando y bajando hasta tropezar con su gruesa verga, de considerable longitud y grosor. Lamí su tronco antes de pararme en la cabeza, reluciente, hinchada, que chupé como niño que lame helado. Después durante un buen rato me pasé a los dos hermosos cojones llenos de vello. Que rico que sabían ! saladitos por el baño del mar. Nunca había lamido a testiculos tan gordos. Los engullí uno a uno dentro de mi boca y los ensalivé enteritos en mi boca. Adri tenía los muslos bien abiertos para facliitarme el acceso a sus bolas, se veía que lo estaba disfrutando. Que cantidad de leche debía tener acumulada ese semental negro por tener huevotes tan grandes ! Adri gemía como una perrita, lleno de gusto y ya enloquecido. Me agarró y me besó con todas sus fuerzas mientras comenzó a colocarme la punta de su pollón en las puertas de mi ano. La misma saliva mía unida a sus flujos me sirvieron de lubricación y de un empellón me colocó dentro de mis entrañas la punta de su capullazo. Después de un instante y al ver que di solo un leve quejido ...