1. Relatos eróticos iniciando a mi esposa 14


    Fecha: 08/03/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Chacri, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... se salieron de ellas, haciendo una exclamación, por que sus condones estaban por salirse, debido a que eran muy chicos para semejantes vergas.
    
    Ellas tuvieron que ayudarlos para que no se rompan o se salga la abundante leche que contenían y pudieran ensuciar la cama y el piso.
    
    Conversaron en el descanso, diciéndoles que son ingenieros y vinieron a éste país a inaugurar una planta y que apenas terminen de construir la otra fábrica, los trasladarán y que pertenecen a una tribu africana muy pobre pero bien unida por sus costumbres.
    
    Y ustedes ? Preguntaron ellos y les contestaron que trabajan por dinero y también por que les agrada.
    Y que les gustaría tenerlos como clientes hasta que tengan que retirarse.
    
    Encantado dijeron ellos y viendo la hora avanzada, apuraron el anal diciendo que siempre es doloroso pero delicioso a la vez.
    
    Ellas confirmando lo dicho dándoles las cremas para que se las unten y luego boca abajo sintieron los tremendos dedos hundirse en su culito.
    
    Preparados vimos por el espejo, los culitos blancos y parados de ellas y las vergotas bien paradas acercándose y colocar sus cabezas en su asterisco, dieron un fuerte empujón, que con el grito aterrador que dieron, anunciaron la entrada de su cabeza.
    
    Ya mamita dijeron ellos, éso era necesario, ahora sí vamos a anzando de a pocos y así lo hicieron escuchando en sus cuartos, sólo jadeos y gemidos de ellas y después de 20 minutos tendiendose encima  les preguntaron si les dolió ...
    ... por que yá lo tenian todo adentro.
    
    Ellas con un pequeño esfuerzo, dijeron que les dolió sólo un poquito, pero todo estaba bien.
    
    Comenzaron a moverse con una calma que nos daba tiempo a nosotros de disfrutar de ése espectáculo, envidiado por muchos al ver ésos cuerpos musculosos moverse encima de ésas pequeñas mujeres blancas, gozandolas por su hueco más pequeño. Ufff era demasiado
    
    Luego vimos que aumentaron la velocidad y poniéndole más fuerza se vaciaron, descansando tendidos en ellas por 5 minutos y con cuidado dejaron ésos huequitos, aún dilatados para preocuparse por los condones, que igual que la vez anterior tuvieron que sacarlos con cuidado, escuchando decirles que a la próxima ellos traerán sus condones.
    
    Despidiendose con un fuerte beso en la boca, quedaron para la otra semana en el mismo horario, pagandoles sus honorarios. 
    
    Al salir encontraron a Percy que los llevó al taller para que en su auto se retiren, no sin antes decirle que están muy buenas y vendrían la próxima semana.
    
    Bañándose ellas y nosotros dando una mirada al taller regresamos al comedor y almorzando gozamos con los detalles, definiendo que sus costumbres deben ser muy arraigadas, por que lo que hacía uno, también lo hacía el otro, aparte de tener sus vergas y lenguas del mismo tamaño.
    
    Hija, somos las guerreras y al comernos ésas vergotas yá coronamos y no habrá hombre que no aguantemos y riéndonos todos nos paramos, yéndose ellas a dormir y nosotros a trabajar. 
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