1. Relatos eróticos esposos cómplices cap 103


    Fecha: 20/03/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Chacri, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... sabrán comprender, toda ésta conversación a sido grabada. Espero que no tengan problemas.
    
    Yo : Vecino no hay problema por qué nosotros también lo hemos grabado.
    Ahora estando seguros los 4 díganme para donde voy, y la vecina me llevó de la mano a su cuarto, mientras veía a mi señora abrazada por el vecino yendo a su cuarto.
    Entre todas nuestras locuras nunca hemos cachado con nadie en nuestros 5 años.
    Ella tuvo 3 enamorados antes de conocerme, que la reventaron, por mi parte  tuve 5 enamoradas que reventé sólo a 4.
    
    Ví su cuarto muy humilde con una cama chica, sin muchas cosas.
    
    La abraze y al besarla sentí sus dulces y calientes labios que disfruté y creo que ella también, mientras sobaba sus tetas, preguntándole cuántos enamorados había tenido, me dijo que ninguno.
    
    Estando quieta mirándome le quité el vestido, pudiendo ver un brasier abultado y unas lindas y gruesas piernas.
    
    Ella temblaba mientras le saqué el brasier, mostrando unas prominentes tetas, metiendo una a mi boca y con mis ojos cerrados goze, sintiendo que ella se desmayaba.
    
    La eché a la cama y volviendo a besar su boca, le pedí que se tranquilize y le saqué de inmediato su truza, mostrando una gran mata de pelos, que me asombró por qué mi señora siempre está pelada.
    
    Me metí con todo y enterrando mi lengua lo más profundo que pude mojé mi cara.
    
    Luego arrodillada en su cara le puse mi verga en su boca, mirándole a los ojos que los tenía cerrados y mientras me mamaba, escuché un grito ...
    ... fuerte de mi esposa, que puso nerviosa a la chica mirándome asustada, teniendo que decirle que siempre las mujeres gritan y ella es más exagerada.
    
    Sintiendo que estaba a punto de vaciarme me coloqué encima de ella y en misionero le coloqué la punta a la entrada de su conchita, diciéndole que iré despacio pero siempre duele un poco y más si es la primera vez. Movió su cabeza y miró a un costado.
    
    Para tu comodidad le dije, es mejor que pongas tus piernas en mis espaldas, sintiendo el peso de unas piernotas encima mío.
    
    Por lo dura que tenía la verga no necesitaba guiarla con mi mano y dí mi primer empujón, sintiendo su lamento y así fué 4 veces más.
    
    En el quinto empujón con algo de desesperación, logré meter mi cabeza y algo más, lanzando un grito, que deben haberlo escuchado en el otro cuarto.
    
    Me detuve besándole la boca tratando de calmar su agitación.
    
    A los 5 minutos y perdiendo mi paciencia e incrementando mi deseo, se lo empujé con fuerza logrando meter toda mi verga, escuchando un grito más fuerte que el anterior y mi espalda exigida por el mayor  peso al presionar sus piernotas.
    
    Esperé unos minutos, dando inicio a mis movimientos suaves, escuchando sus gemidos, tratando que ella suelte sus orgasmos, aumente mi velocidad y sentí sus 2 desahogos, dándome la libertad de vaciarme en grandes chorros de leche, que sus ojos me decían que lo estaba disfrutando.
    
    Me quedé tendido encima de ella esperando que no se me quede ni una gota, mientras disfrutaba sus ...