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Relatos eróticos esposos cómplices cap 103
Fecha: 20/03/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Chacri, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... labios. Más tranquila me sonrió y poniéndome a un lado, descansamos sin hablar por 15 minutos. Ella se levantó pudiendo comtemplar su lindo y alzado culo, propio de los negros regresando con papel higiénico y al limpiarnos, vimos rasgos de sangre, sólo nos miramos sabiendo que éso sucedería. Mientras le acariciaba el culo le dije que quería probarla por ahí. Recién la escuché hablar diciendo que lo sospechaba y si podríamos dejarlo para otro día. Le dije que deseaba tenerla por completo éste día. Pero señor duele mucho y usted lo tiene muy grande me dijo. Ésa frase me animó más y le insistí diciendo, que tenía una crema anestésica y que permitirá que goze sin sentir dolor. Al no decirme nada la eché boca abajo y en éso escuchamos gritar a mi mujer y agudizando los oídos, escuchamos gemidos y susurros entre ellos. Me di gusto con cada uno de mis dedos que entró a su culito apretado escuchando sus gemidos. Le coloqué mi verga y empujé entrando mi cabeza por lo que grito fuerte y acariciando su pelo ondulado, seguí con un segundo empujón avanzando 5 Cms más, esperé 5 minutos y arremeti llegando al fondo, acompañado de un ...
... grito más fuerte con sollozos. Esperé, hasta que se calmó empezando a moverme lento aumentando mi velocidad y conciente de su dolor me vacíe lo más rápido que pude, pero tratando de dejar lo máximo de leche en lo más profundo de ella. Me salí rápido y ella al sentir el olor fuerte a heces, se paró de inmediato y olvidándose de su dolor dijo : Que vergüenza señor, discúlpeme por favor. No te preocupes mi amor le dije, a todas les sucede en su primera vez. Se escondió en una esquina atrás de una cortina limpiándose con papel higiénico por no tener baño en su cuarto. Me limpie como pude pero sin anular el olor. Luego me vestí escuchando pedirme disculpas en todo momento. Por más que insistí, no logré convencerla para que deje su guarida. Chau mi amor le dije y al salir escuché un poco mejor los quejidos de mi esposa acompañada de unas cachetadas. Me senté a esperarla. A los 15 minutos los ví salir del cuarto riéndose y al verme sólo el señor preguntó por su hija y aprovechando que entró a verla, nos despedimos. En mi cuarto le conté lo de mi mal olor, diciendo con pena " pobrecita pero todas pasamos por éso " CONTINUARÁ