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La verga de mi abuelo
Fecha: 01/04/2024, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Oriana, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... perdía en mis tetas, mientras me acariciaba el cabello, o cuando subíamos por el ascensor, me tomaba de la cintura, uno se da cuenta cuando esos gestos son de cariño o buscan algo más, en el caso de mi abuelo, no eran de cariño. De todas formas no me importaba, mi abuelo tenía mucho dinero y yo tenía pensado hacer todo lo posible por lograr ascender a como fuera lugar en la empresa, aunque tuviese que acostarme con él, total uno más en mi lista, daba lo mismo. Fue así como yo también empecé un pequeño juego con él, me mostraba siempre muy cariñosa, me apegaba a él. Le colocaba las tetas muy cerca de su cara, a veces le hacía masajes en el espalda, haciéndole chocar mis tetas contra su cabeza. Mi abuelo cada vez reaccionaba más conmigo, me dedicaba más atención, me invitaba a salir más veces, diciéndome que le gustaba que lo vieran con una mujer tan joven y atractiva como yo. Una mañana lo acompañe a comprarse ropa y de paso me compro una buena cantidad para mí. Me decía que me gustaba verme bonita y yo me probaba la ropa y se la lucia, viendo en sus ojos el deseo por su nieta. Mi abuelo debe estar ya por llegar a los 70 años, es grande de porte, gordo, algo calvo y el resto de pelos que tenía eran blancos, con una buena panza, siempre muy elegante, se notaba un viejo con dinero. A su edad seguramente estar con alguien como yo, casi 50 años menor debe haber sido un sueño. Poco a poco el fue tomando más confianza, hasta que comenzó dándome unas pequeñas palmadas en ...
... el culo, las que a lo largo del tiempo se transformaron en suaves caricias a las que yo no daba importancia. Cuando manejaba siempre me ponía su mano en mi pierna y yo en la de él, cada vez más arriba por ambas partes. Ya las caricias de su parte hacia mi eran cada vez más evidentes, yo sabía que en cualquier momento, mi abuelo daría el primer paso y así lo hizo. Me dijo que tenía una reunión con unos exportadores que quería que lo acompañara a la costa para ver si podía cerrar un trato, para ir aprendiendo el negocio. Obviamente le dije que no tenía ni un problema en acompañarlo. Me dijo que me pasaría a buscar a las 6 de la tarde, que llegaríamos a dormir allá, para estar muy temprano al otro día en la reunión. A mis padres obviamente no les pareció nada de extraño que saliera con el y así partí con mi abuelo hacia la costa, sabiendo muy bien lo que ahí iba a pasar. Sabía que tenía que dar mi paso en el viaje, y conversando y conversando, le dije que estaba ahorrando ya que estaba interesada en comprarme un auto, lanzando mi primera indirecta. Llegamos al hotel, al lado de la costa, me mando a comprar cigarros a la esquina y cuando volví, me dijo que había un problema, que la reservación que le habían hecho estaba por solo una persona y que no quedaban más habitaciones. Sabía que era una mentira, pero de inmediato le dije que no tenía problemas con eso, que total era mi abuelo, que mal nos haría dormir juntos una noche. Yo sabía muy bien que esa reservación nunca ...