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Relatos eróticos1 Mi inicio Ana
Fecha: 02/05/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Solidario, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... le da vergüenza. Qué te pareció la conchita de mi mujer ? Yo ; Deliciosa y muy suave. Nunca había sentido algo así Señor : Ella también está feliz, aunque algo adolorida por qué nunca la han cachado con una verga tan grande. Para ésta semana tengo un plan que resultará si es qué tú me ayudas. Yo : Por entregarme a su mujer que me vá a pedir a cambio ? Señor : Nada Soli, ésto es una fantasía que hace tiempo quisimos vivir con mi señora. Llegó el viernes y viajamos a su casa y después de cenar entré al baño saliendo completamente calato y la señora no se cansaba de decir Ay Dios mío, Ay Dios mío pero no dejaba de mirarme la verga. El señor comenzó a quitarle el vestido sin poner ella resistencia hasta que también completamente calata subimos en silencio de la mano al dormitorio seguido por el señor con cámara el hombro. Era más blanca de lo que imaginé, bien maquillada con sus labios pintados de rojo sangre igual que las uñas de sus manos y de sus pies. La besé en su boca con desesperación y ella colaboró, luego acaricié su cuerpo que me parecía un sueño estarlo haciendo. Luego ella se arrodilló y metiendose mi verga a su boca me daba pequeños mordiscos que me arrecharon, llevándola a la cama y echada pude verla por completa en el espejo. Me coloqué y en posición de misionero le di el primer empujón escuchando un grito de ella pero sólo fué de nerviosa y así lo repetí por 3 veces más y en el cuarto intento volví a sentir ésa vulva suave de su ...
... conchita, que vino acompañado de un fuerte grito. La volví a besar tratando de calmarla, al rato volví a empujar y me sentí más dentro de ella y ella lo anunciaba con otro grito. Señor : Yá amor, falta poco resiste. Dirigí mi vista al espejo viendo mi cuerpo más negro de lo que suelo ver y era por el contraste de ése cuerpito blanco que tenía abajo mío. Di otro certero empujón llegando hasta la raíz, viéndola llorar y haciéndome sentir el peso de sus piernas en mi espalda y la presión de sus brazos en mi nuca. Esperé a que se recupere dándole unos tiernos besos con mis labios gruesos en sus delgados labios. Sintiéndome correspondido comenze a moverme suavemente, aumentando mi velocidad de acuerdo a nuestra excitación, hasta que ambos en un momento desenfrenado soltamos nuestras leches en el fondo de su conchita. Volví a mirar el espejo para que quede en mí retina ésa linda visión, saliendo de ella ví al señor subir y meterse también en ella por 5 minutos, quedando tendido igual que yo al lado de ella. Descansamos más de una hora en que aproveché en agradecerles por darme trabajo, por haberme sacado de virgen, por tratarme bien en sus invitaciones y por compartir sexualmente a ésta linda señora. La señora dijo que ella es la que tiene que agradecer haberle cumplido una fantasía trunca y por haberla hecho sentir una mujer completamente realizada. Señor : Amor, te animas por el anal, aprovechando el momento. ? La señora dijo que hoy o mañana el ...