1. Relatos eróticos1 Mi inicio Ana


    Fecha: 02/05/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Solidario, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... dolor será igual.
    
    Se puso de rodillas y bien quebrada, el señor le untaba lubricante en su culito y en mi verga.
    
    Le ví su espalda blanquita al apoyar mi brazo en ella y por el espejo reflejaba su lindo cuerpo antes de ser sodomizada.
    
    Coloqué la cabeza de mi verga en la entrada de su orificio rosadito y en el momento oportuno empujé, logrando sólo mover su cuerpo y arrancarle un grito.
    
    Así fueron dos intentos más pero en el tercero logré meter la cabeza arrancandole un grito de muerte. 
    
    Al par de minutos con otro empujón metí unos centímetros más, viendo por el espejo su cara roja y sus lágrimas caer.
    
    Con el tercer empujón logré pasar la mitad y recién sentía su presión y su calor interior.
    
    Con el cuarto empujón yá me encontraba cerca de llegar al mango y ella golpeaba la cama gritando, mientras su esposo le daba ánimos acariciándola.
    
    Con el quinto empujón teniendo todo adentro de ella, no soportó más tendiendose en la cama y yo ahí sin separarme de ...
    ... ella.
    
    Esperé entre llantos, gritos y maldiciones, para comenzar a moverme, sintiendo lo suave y caliente de su interior, excitandome al máximo le di bien duro hasta qué me vacíe creo que cómo nunca.
    
    Le di unos besos en su nuca y después de comtemplarme por el espejo me eche a su lado.
    
    En éso veo al señor montarse, y ella le decía que se salga por que creé que se a ensuciado.
    
    No importa mi amor dijo el señor, cabalgando ése lindo cuerpo cansado y adolorido de su mujer, pero él también quería darse su gusto hasta que en 2 minutos se vació echándose al otro lado de ella.
    
    La señora se paró chorreando leche diciendo    Qué cochinos son, no huelen ése mal olor ? Ay que vergüenza y nos llevó a los 2 a bañarnos.
    
    Salimos y la señora nos llevó a otro dormitorio en el cuál descansamos una hora para después bajar y tomar un delicioso desayuno que la señora nos preparó.
    
    Estuve viviendo éstos viernes felices por varios meses con ellos, hasta que tuvieron que irse a vivir a Canadá con sus hijos. 
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