1. Jubilada, no retirada 2


    Fecha: 22/05/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Caro, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    Luego de volver del viaje a Brasil, donde dimos rienda suelta a nuestras fantasías sexuales acumuladas durante tantos años. Decidimos con mi marido que nuestra vida matrimonial cambiaría por completo, manteniendo siempre nuestra privacidad para no mancillar nuestro buen nombre y honor; pero disfrutando al máximo del placer. 
    Todo se dio muy rápidamente, cuando por casualidad realizando una compra en un supermercado, mi marido (que siempre me decía en la intimidad -para calentarme- que los hombres me miraban el culo y que sus pijas se paraban) me indicó que un tipo no me perdía de vista. Yo estaba abrigada en la parte superior con una campera fina y un pantalón negro ajustado que dejaba ver mi buen culo (al que mantengo con gimnasio); grande fue la sorpresa cuando me di vuelta… se trataba de Gabriel (un ex compañero de colegio que nunca más lo volví a  encontrar, pero que  lo tengo de amigo en facebook; el también me reconoció,  se sonrojó un poco  porque lo descubrí comiéndome con su mirada y no le quedó otra que saludarme (a decir verdad, yo también me ruboricé) y no solo eso, sino que tuvo que aceptar la situación y pedirme disculpas “no sabías que eras vos” me dijo y antes que yo respondiera, agregó “nunca me hubiera imaginado que cambiaras tanto desde la adolescencia y te adueñaras de semejante tesoro”… eso me dejó helada; rápidamente le presente a mi marido para que pasara a mayores sus insinuaciones.
    Nos contó que estaba de paso por la ciudad de Córdoba donde nosotros ...
    ... vivimos ya que debía trasladarse desde Buenos Aires con su esposa por razones laborales y estaba finiquitando el alquiler de una casa en un Barrio Privado. Otra casualidad y hasta diría que el destino estaba escrito, a escasas ocho cuadras de nuestro domicilio. Seguimos la conversación en un bar. Hablamos de todo: de su trabajo (médico asesor de un laboratorio estadounidense), de su familia (Patricia, una rubia espectacular, su segunda pareja), de sus gustos (muy sugestivos e intrigantes por su liberal descaro). Gabriel resultó una persona muy simpática, amable e inteligente además de estar dotado de una natural y masculina hermosura; quedamos en que no tenía sentido de que pagara hotel si podría tranquilamente venir a casa que era demasiado amplia, hasta tiene una entrada independiente y podría tener la libertad e intimidad para sentirse cómodo además le contamos que ese día cumplía años y que lo esperábamos para cenar. Se levantó para darme un beso de cumpleaños (me abrazó, oprimiendo su pecho contra mis tetas de una manera llamativa pero agradable) “entonces tendré que salir a buscar el regalo” “Ah… y yo llevaré la cena para que no trabajes”; intercambiamos número de teléfono, solo debía llamar antes de llegar, por las llaves. Pidió permiso para sacarse una selfie con nosotros para enviarle a su esposa a la que le agregó un audio “con la pareja perfecta, te vas a deleitar cuando los conozcas”.
    Retornamos a casa, distante  a unas pocas cuadras. 
    En el trayecto… ni Pablo, ...
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