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Relatos eróticos8 Los esposos
Fecha: 14/06/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Solidario, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
CONTINUACIÓN Viajamos todo el camino sin hablar, ella recostada en mi hombro y yo mirando todo el recorrido, pensando como marido, en afrontar los complejos raciales y las diferencias de edades qué a simple vista es notorio y los pasajeros criticarían. Llegando al puerto nos identificaron cómo los esposos Pimentel, haciéndome sentir extraño mientras a ella la veía muy orgullosa, mientras nos dirigían a nuestro camarote. Después de instalarnos, recibí una llamada invitándonos para almorzar en la mesa del Capitán. Yo : Fátima, habiendo tantos pasajeros por qué el Capitán nos invita a almorzar ? Sra : Amor, acostumbrate a llamarme Amor por favor. El Capitán nos invita por qué estamos viajando en primera clase. Bien elegantes nos dirigimos hacía el comedor, mientras veíamos por las ventanas alejarnos del puerto. Nos ubicaron en una larga mesa de más o menos 30 comensales y después de las palabras del Capitán comenzaron a servirnos el almuerzo entre conversaciones de los invitados. De un momento a otro un señor gordo blanco de 50 años +/- se dirigió a Fátima diciendo : Señora, puede ser tan amable de mandar a la cocina a su criado ? Todos nos quedamos fríos hasta el Capitán y después de unos minutos. Sra : Si no está cómodo, creo que la cocina le asentaría mejor a usted, a ver si aprende buenos modales. El Capitán se paró pidiéndo disculpas a Fátima y a mí, exigiendo al señor a disculparse o a retirarse. Él Señor colorado de rabia, miró a ...
... los ojos de todos los comensales y después de respirar profundo nos dijo : Señora, Señor, pido disculpen mi exabrupto y olviden el incidente. Él Capitán agregó ellos son los esposos Pimentel y nos acompañaran en nuestra travesía de 3 meses y espero nos llevemos en armonía. Él Señor dijo llamarse Juan Pinares y si en algo pudiera ayudarnos que no dudemos en decírselo. Fátima le agradeció y aceptando las disculpas me codeo moviéndo la cabeza en señal de aceptación. Terminado el almuerzo el capitán nos guío por la cubierta, indicándonos la ruta a seguir y de las bondades del barco. Después nos fuimos a descansar y en la cama. Yo : Gracias por defenderme, yo no sabía cómo actuar en ése momento. Sra : Somos esposos y ambos nos tenemos qué proteger, así cómo tú lo hicistes con los chicos del parque a los qué yo tenía miedo. Decidimos yá no salir del camarote, pidiendo qué nos lleven piqueos y vino. Calatos en la cama con el televisor prendido nos acariciamos hasta qué la verga se me paró y ella dijo : primer polvo qué me e darás fuera de casa, ojalá sea tan agradable cómo siempre. Nos besamos con pasión por 15 minutos en qué nos fuimos excitando, para luego ella sentada chuparme la verga y antes de perder el control la eché en la cama para mamarle las tetas y luego su concha, hasta que suplicante me pidió que se lo metiera. Yo : Amor, aquí no vayas a gritar, las paredes son muy delgadas. Sra : Amor, te olvidas qué tú eres mi marido y me puedes ...