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Relatos eróticos Alquilando habitación 4
Fecha: 13/08/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Entregador, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
... más bien te pude ayudar en algo? Inq : En mucho señora, usted se habrá dado cuenta por la cantidad, qué fueron varios meses. Yo : Si, si me dí cuenta. Dime yá conseguiste novia o alguna señora que te ayude ? Inq : Aún no señora, no es tan fácil. Yo : Entonces déjame qué me recupere bien y lo conversamos. El negro dándome las gracias, se despidió con un beso muy cerca de la boca. Mi esposo se volvió loco de alegría comportándose cómo un niño. A la semana después lo esperamos y mi esposo le preguntó si tenía tiempo para el día siguiente, respondiendo qué sí, mi esposo le dijo qué lo esperamos en el mismo cuarto. Otra vez me entraron los nervios, pero mis ganas estaban a mil por estar viendo el vídeo todos ésos días y las pajas qué seguía dándose el negro cada dos días a mi nombre. El día esperado llegó y el negro al ingresar al cuarto me besó en la boca con mucha pasión y al sentír en mi barriga su verga dura, me dije, ésta noche tiene qué ser Lo ví desnudarse mirando mi cuerpo cubierto sólo con una bata negra transparente hasta qué saltó su verga grande y dura volviéndome a dar un escalofrío. Desnudo me sacó la bata volviendo a besarme con los cuerpos pegados piel con piel. Me tomó de la mano y cargada me echó en la cama para luego abrirme de piernas y darme brochasos en mi concha metiendo luego su lengua lo más qué pudo tragándose mis jugos. Luego me volteó y después de cachetear mis nalgas me las mordió y beso hasta llegar a mi ano ...
... en dónde volvió a intentar meter su lengua. Luego apretó mis tetas chupandome hasta hacerme doler al dejarme las huellas de sus dientes en cada una de ellas. Después se echó, moviendo su verga en mi cara teniendo qué meterla a mi boca lo qué pude para chupar y acariciar con mi lengua. Hasta qué llegó el momento en qué lo ví encima mío dándome un beso y yo alzando las piernas se las puse de sus espaldas y estando bien unidos sentí su verga colocada en la entrada de mi concha, trayendo a mi memoria lo sucedido ése día de mi dolor terrible. Me esforcé en pensar qué ésta vez sería más gozo qué dolor y tras el primer empujón no se logró nada aumentando mis nervios. En el tercer intento metió la cabeza y unos centímetros más haciéndome gritar con mi cara roja y mis ojos saltados y mi cojín en la boca. Me dejó descansar unos minutos y con el siguiente empujón metió la mitad de su verga en mi cuerpito haciéndome gritar nuevamente y aún no sentía ninguna satisfacción, sólo dolor, pero yá tenía la mitad adentro. Volvimos a esperar unos minutos más besándonos y con el siguiente empujón yá tenía casi toda su verga adentro mío rozando sus huevos en mi culo. En éste descanso mi esposo se echó al lado mío y bañándome la mano empezando a pajearlo. El negro me volvió a besar efusivamente y empujando por última vez con más fuerza, me lo metió todo arrancandome un grito fuerte pero apagado por tener mi boca adentro de la de él. Después de unos minutos comenzó a ...