-
Relatos eróticos esposos cómplices cap 115
Fecha: 12/09/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Chacri, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Hola, buenas noches me llamo Coco tengo 61 años de tez blanca regordete recién jubilado y sufro de diabetes. Soy casado con Lala de 51 años blanca guapa y se mantiene bien por qué asiste al gimnasio, ella está tramitando su jubilación anticipada para hacerme compañía, yá qué vivimos sólos. Tenemos un hijo de 25 qué recién se ha ido al extranjero y quedamos en 3 años reunirnos en USA después de estar jubilados y vender nuestra casa dándo tiempo también a qué él se establezca mejor. De aburrido durante el día después de limpiar la casa, un día ingresé a la computadora y buscando lectura para entretenerme encontré Relatos Eróticos, avivando mi calentura, qué no es mucha a comparación a la de mi esposa en la cama a pesar qué nuestra vida siempre ha sido tranquila, sin inquietudes por parte de ninguno de los dos. Yá tenía 3 meses leyendo y viendo películas porno, creando en mi un vicio y para qué mi señora no sospeche me hacía una paja. Pero ésto comenzó a manifestarse sin darme cuenta, por qué un día qué ella vino de trabajar más temprano sin darme tiempo para desahogarme con mi mano. Lala : Viejo, qué te pasa por qué me miras con ésos ojos Yo : Amor, es qué te veo más bonita y deseable. Lala : Que raro, si recién van 5 días y tú eres de cada 20 días. En otra oportunidad le pedí qué caminara por la casa sólo con una bata transparente. Lala : Qué, tú estás loco, con quién estás hablando últimamente qué te está malogrando la cabeza. Pronto saldrá mi ...
... jubilación para saberlo y pobre de ti. Yo seguía leyendo los miles de relatos qué me parecían muy interesantes haciéndome la paja una qué otra vez. En la cama con ella siempre era caricias, terminando en un misionero, me daba miedo cambiarla de pose, por qué se daría cuenta y se molestaría. Hasta pensé meterme con una puta para regresar a casa aliviado y seguir en la rutina con mi señora, pero por temor qué dan ésos sitios y por respeto a mi señora no me atrevía. Un viernes llegó contenta a decirme qué trabajaría una semana más por qué había salido su jubilación. Yo : Amor, felicitaciones entonces habrá qué celebrar. Lala : Creo qué si, piensa en algo y me avisas. Así llegó el viernes llegando con todas sus cosas de la oficina y me lo reparé para abordarla con una invitación qué no acostumbra. Lala : Al fin mi amor, ahora soy libre igual qué tú. Yo : Amor, entonces te alistas para salir. Lala : Claro qué si cariño y a dónde iremos ? Yo : Había pensado en un club nocturno. Se quedó de piedra mirando sorprendida. Lala : Club, de cuándo acá tú con club y nocturno todavia. Yo : Tú qué habías pensado ? Lala : Comer en un gran restaurante o ir a un teatro. Yo : En un club también hay espectáculo y podemos conversar tomando un trago Lala : Ahí sólo mueven el trasero las putas y va gente de mal vivir. Yo : No mi amor, yo he visto que van parejas cómo nosotros a ver bailar a las chicas. Lala : Y qué ganan con éso? Yo ; Bueno, ...