1. Relatos eróticos esposos cómplices cap 116


    Fecha: 20/09/2024, Categorías: Confesiones Tus Relatos Autor: Chacri, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... que las tenía bien suaves y ella misma apretaba mi mano  sobre sus tetas, pero en forma ruda qué me gustó.
    
    Mientras tanto el negro la había alzado a mi esposa a la cama y en el filo le abrió de piernas metiéndo su lengua en su conchita haciéndola saltar aferrándose a su cabeza.
    
    Después ella arrodillada le chupaba la verga al negro qué echado la mostraba en toda su extensión.
    
    Yo yá no aguantaba más, por qué la boca de la negra tenía toda mi verga adentro jugando con ella de un lado para otro.
    
    Después ví al negro metiendo una tetita de mi señora por completo a su boca succionando tan fuerte qué parecía arrancarla haciéndola gemir.
    
    Cuándo yo tenía una teta de la negra en mi boca, ella se paró para ver de cerca el misionero qué el negro le iba a hacer el negro a mi señora.
    
    Amor espera le dijo y metiendo la verga a su boca la ensalivo por completo.
    
    Dió un primer empujón moviendo a mi esposa en toda su humanidad sin lograr  meterle nada.
    
    Mamita le dijo la negra, sé qué duele pero tienes qué estar predispuesta y después lo disfrutarás.
    
    En el quinto intento logró meter la cabeza lanzando un grito qué despertó al bebé yéndome a calmarlo.
    
    La veía sudando frío debajo de ésa gran mole negra qué se mantenía en el aire conectado sólo por la verga grande, gorda, negra y dura.
    
    Yá mamita yá tienes la cabeza adentro lo demás es más sencillo.
    
    Volvió a empujar el negro logrando meter sólo 3 Cms más, haciéndola gritar nuevamente y revolcarse.
    
    Mamita, sabes ...
    ... cuántas mujeres se mueren sin probar un negro cómo el mío secandole la transpiración.
    
    Volvió a empujar y sólo 4 Cms más le entraron, volviendo a gritar.
    
    Mamita, cuántos hombres has tenido en tu vida ?
    
    Cómo mi señora no podía hablar le contesté qué yo había Sido el primero y único y tuvimos una noche con su sobrino. Nada más.
    
    Ah ustedes eran. Quien pensaría qué los llegaría a conocer.
    
    Usted está enterada  ?
    
    Si señor me dijo, mi esposo le llamó la atención por qué él aún no está en edad para hacer ésas cosas.
    
    Señora, es qué yo lo convencí por qué reunía los requisitos qué mi señora aceptará. Más qué nada por el tamaño y por qué ella es estrecha.
    
    Entiendo dijo ella, con razón se resiste su concha, pero es cuestión de un poco de paciencia nada más.
    
    El negro volvió a empujar haciéndola gritar nuevamente y así estuvieron por medía hora hasta qué la señora le dijo a su esposo qué se mueva despacio y qué se mantenga en el aire.
    
    Mamita, cómo estás ?
    
    Agonizando pero no creo qué muera.
    
    No mamita, ahora qué lo tienes toda la verga adentro cierra los ojos y goza con los movimientos de mi marido y si quieres muévete un poco si así blo deseas. No te desesperes sólo gózalo con calma, nada te apura.
    
    El negro comenzó a moverse con cadencia magistral viendo por sus gestos de ella qué estaba gozando, haciéndo una qué otra movida con su cuerpo. 
    
    La señora estaba al filo de la cama vigilante de lo qué sucedía mientras su marido le daba un polvo a mi mujer ...