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Leche, leche y leche con mi hija Dorita
Fecha: 31/10/2024, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X
Nunca pensé que pasaría pero pasó. Soy Jorge, tengo 48 años, vivo en Buenos Aires, Argentina. Soy Ingeniero naval y en petróleo y trabajo para una empresa marítima internacional. Suelo por ese motivo viajar bastante en algunos barcos y a veces estoy dos o tres meses lejos de mi domicilio. Luego, regreso y estoy un tiempo aquí y luego, otra vez al mar. Ese vínculo laboral que es bueno porque me pagan muy bien, me trajo sin embargo problemas con mi esposa Susana. Si bien hace años veníamos con nuestras dificultades, ella tuvo varios problemas de salud y si bien ahora está medianamente bien y medicada, dejamos de tener sexo hace rato. Hace poco ella decidió irse a vivir a la vieja casa de sus padres y Dora, nuestra única hija que es maestra de escuela y profesora de educación física, vive con ella y la cuida bien. Yo vivo en la Capital y trato de pasar los fines de semana con mi ex mujer y mi hija, que tiene 26 años. No tiene novio oficial pero sé que sale a veces (mejor dicho, coge a veces) con otro profe de un gimnasio donde trabaja part-time. Mi mujer es linda. Morocha de pelo negro pero de tez bien blanca. Tenía un lindo cuerpo tiempo atrás. Algo de gomas (apetecibles pero normales) y un culo de primera. Tiene ahora 46 y se mantiene bastante bien pese a sus problemitas de salud. Pero como dije, hace dos años no tengo sexo con ella. En realidad, tengo poco sexo porque en los barcos no hay mujeres y cuando me quedo en alguna plataforma petrolera tampoco hay muchachas. ...
... Dependo de volver a tierra firme para bajar con los marinos en algún puerto para pasar por un prostíbulo y echarme un polvo para descargar. Pero eso suele ocurrir cada tres meses o mas. Los días que regreso a Buenos Aires, dado el convenio marítimo, tengo quince días libres y quince días de oficina hasta volver a embarcarme. Por eso, cada vez que vuelvo gozo de unas pequeñas vacaciones que me permiten descansar o cuidar a mi ex esposa. Sin sexo pero con buenos modales, mi relación con Susana se convirtió en una especie de acompañamiento terapéutico. Mi hija como les decía, trabaja en una escuela media mañana y en un gimnasio durante tres veces a la semana por las tardes lunes, miércoles y jueves. Por lo que tiene libre las tardes de los martes y los viernes. Este último viernes, tuvo que venir a mi departamento del centro para buscar unos medicamentos que había comprado para mi señora. La cosa fue muy rara, simple, frenética. Se tenía que dar y se dio. A decir verdad, como toda profe de educación física de su edad, mi hija tiene un cuerpo magnífico, pero nunca me había reparado en ella como mujer. Seguro que la falta sexo me movió una oscura fantasía incestuosa. Pero aclaro que fue de golpe. Nunca sentí nada por ella desde el punto de vista sexual. La cuestión es que el viernes pasado debíamos encontrarnos en mi departamento. Ella viene a veces. Me ayuda a limpiar cuando estoy. Salimos a comer. Hablamos de muchas cosas. Tenemos una linda relación padre-hija. Es comprensiva ...