1. Leche, leche y leche con mi hija Dorita


    Fecha: 31/10/2024, Categorías: Incesto Tus Relatos Autor: Anónimo, Fuente: Relatos-Eroticos-Club-X

    ... y divina. Buena mina. Me cuenta sus cositas con sus pretendientes y amantes y le digo siempre que no se case joven y que disfrute la vida. Quiere y cuida mucho a su mamá. Hasta ahí todo más que excelente. 
    El viernes, una cuadra antes de casa, venía caminando y la vista se me fue a un culo. Era realmente fantástico. Si bien tenía pantalones sueltos las nalgotas eran tan grandes y duras que podía verse como semejante pedazo de pan dulce flameaba detrás del pantalón marrón clarito que permitía ver la marca de la bombachita. Eso me calentó. Se veía que la dueña de semejante culote era una piba jovencita de pelo corto. Como mi hija tiene pelo largo seguí mirando el culo toda la cuadra hasta llegar a la puerta del edificio donde vivo. Al llegar veo que esta rubiecita se frena en la puerta. Ahí pude ver el perfil y mis ojos se fueron a dos enormes tetas que parecían saltar de la blusa marrón, que hacía juega con el lompa. Tremendas lolas. Me quedé asombrado cuando semejante mina que despertó mis mas bajos instintos me dijo: 
    -Hola Papi. 
    Si, aunque no podía creerlo, era mi propia hija. Se había cortado el pelo y por eso no la reconocí. Mi hija es muy hermosa. Rubia –salió a mi en eso- y un rostro agraciado. Linda boquita, nariz proporcionada, ojos grises tirando a miel. Facciones preciosas. Mide un metro sesenta y dos y es escultural porque además de su físico privilegiado lo tiene trabajado. Tiene 100 de tetas me dijo, 60 de cinturita –una delicia- y 100 de trasero. Heredó el ...
    ... culo hermoso de la madre, pero a diferencia de mi ex mujer, lo tiene mejor puesto dado su laburo en el gym y tiene mejores lolas. 
    Estaba estupefacto. En breves segundo mil cosas me pasaron por la cabeza. Me había recalentado el bocho con el culo y las tetas de mi propia hija y se me había despertado un deseo irrefrenable de tener sexo con ella. Así de golpe. Traté de eliminar esos pensamientos de mi mente, pero no podía. Estaba raro y ella lo percibió. Subimos ya en el ascensor y me notó nervioso. 
    -Que te pasa? Me preguntó. Estás raro papi. 
    -No pasa nada hija. Un poco cansado nomás de tantos viajes en barco.
    -No, no es eso, te conozco.
    Mi hija me conoce demasiado. Desde hace un tiempo hasta puedo decir que somos bastantes compinches, amigotes. Hasta le he prestado el departamento para que se garche a ese otro profesor. Yo lo tomaba divertidamente. Tomamos un café y charlamos un rato. Ella con inteligencia y una pizca de seducción me fue llevando para el terreno que estaba dispuesta a asumir. De suerte a verdad me sacó que en realidad había quedado anonadado por su belleza física. Le dije que no la había reconocido por el corte de pelo y que me había gustado ver a esa joven tan hermosa. 
    Se empezó a reir para relajar la situación con mucha soltura. -Así que te calentó mirarme el culo, me dijo. Jajaja. Está todo bien papi….Siguió la conversación y le dije que me disculpara, que tal vez mi falta de sexo me haya llevado a entretenerme viendo chicas lindas por la calle. ...
«1234...8»