1. Domando a la yegua de mi hijastra


    Fecha: 01/02/2019, Categorías: Poesía Erótica, Autor: ALEJOGOMEZ6991, Fuente: CuentoRelatos

    ... en la noche daba vueltas fantaseando con la Monita.
    
    Y cada día que pasaba era más las ganas, ganas que solo alimentaba mirándola morbosamente pues ya no me provocaba estar con mi señora, hasta el punto de que un día me levanté después de media noche cuando mi señora estaba completamente dormida al cuarto de la Monita el cual entre sigilosamente y con mucho morbo le fui quitando las cobijas que la cubrían para con mi linterna alumbrar y deleitarme con su piernas un rato pero eso hizo que por primera vez me fuera al baño no a ducharme sino a masturbarme a nombre de la Monita lo cual me hizo bien por esa noche.
    
    Así lo repetí un par de ocasiones más mis acciones como también mis pajas, lo que era evidente que no calmaba mi deseo por la Monita, al contrario cada día era más soñando ya con penetrarla siendo solo cuestión de oportunidad para que como felino asechara la su presa, y esa oportunidad se dio, mi señora había salido y yo había quedado solo en casa preparando las riendas para domar mi yegua, entonces escuche la puerta la Monita yo estaba esperándola en el comedor sentado esperándola en pantaloneta ella me saludo y siguió a la cocina para prepararse algo de comer mientras tanto prendí el equipo coloque la canción; “La Gasolina” a un alto nivel me dirigí entonces a la cocina con un par de esposas espere que se acercara al mesón y desprevenidamente me le abalance sobre la Monita para esposarla al mesón y a pesar que forcejeo en segundos logre que quedara con los ...
    ... brazos esposados hacia el mesón boca abajo dándome la pose que tanto deseaba doblada y con la cola parada lista para ser clavada, la Monita por su parte se alteró comenzó a gritar pero la música obviamente no servía de nada por el contrario me excitaba más por el hecho de domarla, para ese momento su falda azul me separaba de ver por completo sus piernas, sus mulos y sus caderas pero igual me doy gusto manoseándola deteniéndome en sus muslos para agárraselos con intensidad y deseo mordiéndolos saboreándolos solo provocándome más.
    
    La Monita comenzó a pedirme; “Andrés por favor, no lo hagas. Suéltame!”. Pero yo poseído por el deseo y la lujuria que me despertaba verla allí amarrada como potra den el establo apunta de ser montada y no haciendo caso a sus suplicas me quite la pantaloneta ya mi verga estaba lista firme como vara de hierro, le quite sus pantis mas no la falda solo se la levante y se lo mande su primer envionazo accediendo a la Monita con todo mi vigor sacándole un grito a la Monita tal vez igual de profundo como mi verga entro en ella; ”Andrés nooo auch!!!”. Y empecé a enérgico a pujar, y pujar mi verga dentro de ella mientras la Monita decía: “Para Andrés, basta! Bastaa...!” pero yo estaba dichoso montado en ella, le arranque su blusa desesperado manoseaba sus pechos mientras literalmente la perforaba a placer dándome el gusto de seguir el ritmo de la música, poco a poco observo que ella estaba sometiéndose decido entonces soltarla pero aprovecha la Monita para ...