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Compañeros - Capítulo 13: Ardiente Navidad
Fecha: 07/09/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... alistarse para la cena especial de esa noche. Como al día siguiente cada uno partía temprano a su ciudad (Miguel a Oviedo y Luis a Granada), habían acordado salir a cenar los cuatro juntos, ellos dos con sus amigos catalanes, a modo de despedida antes de las vacaciones. No solían permitirse cenas fuera (la vida de estudiante no da para muchos lujos), pero aquella era una ocasión especial. Se pusieron guapos, con la mejor ropa que tenían a mano, y hacia las nueve de la noche se encontraron con los otros dos frente al restaurante que habían elegido, un sitio más apañado de lo habitual. La cena transcurrió entre bromas, anécdotas y risas constantes. Los cuatro recordaron momentos memorables del primer trimestre de universidad: desde las novatadas en el colegio mayor hasta la legendaria fiesta en la casa rural donde, contra todo pronóstico, ¡todos habían ligado! Miguel y Luis contaron orgullosos cómo habían surgido sus rollos con Carlota y Marta, respectivamente, mientras los catalanes aplaudían y les tomaban el pelo. Sus amigos, que también habían “triunfado” aquella noche con sendas conquistas, brindaban por ellos con cerveza y complicidad. Después de cenar, se encaminaron a su bar de confianza, el de al lado del colegio mayor. Allí siguieron la fiesta a base de copas baratas y canciones ochenteras en la rockola. Brindaron una y otra vez, celebrando la amistad inesperada que había nacido entre ellos desde que empezó el curso. La alegría del alcohol y el ambiente festivo ...
... los animó a abrirse emocionalmente: compartieron confesiones sinceras sobre lo que significaba para cada uno estar allí, sus miedos al haber dejado casa por primera vez, lo mucho que apreciaban haberse encontrado como grupo. En algún momento de la noche, con varias cervezas encima, salió el tema de lo rápido que habían conectado. —Tíos, sois como mi familia aquí —admitió uno de los catalanes con la voz ligeramente pastosa por el alcohol—. No sé cómo habría aguantado este primer cuatri sin vosotros. Los demás asintieron; la emoción se notaba en sus sonrisas y miradas cómplices. Miguel también se sinceró: confesó lo nervioso que estuvo el primer día de clases y cómo gracias a sus nuevos amigos había encontrado su sitio. Luis, por su parte, habló de lo mucho que le costó adaptarse al principio, pero que ahora sentía que tenía hermanos de distintas ciudades. A medida que avanzaba la velada, la conversación alternaba entre risas escandalosas y momentos de inesperada profundidad. Esa mezcla de chistes tontos y verdades honestas estrechó aún más sus lazos. Finalmente, a una hora relativamente prudente, decidieron retirarse; al día siguiente tocaba madrugar. Se despidieron entre abrazos y promesas de volver a juntarse tras las fiestas. Los catalanes se marchaban al alba en coche, así que se dieron un fuerte abrazo de despedida con Miguel y Luis frente al colegio mayor. —Buen viaje, tíos. ¡Felices fiestas! —dijo Miguel, chocando las manos con ellos. —Nos vemos en ...