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El ojo discreto
Fecha: 17/09/2025, Categorías: Sexo Virtual, Autor: Birdie, Fuente: CuentoRelatos
Llovía copiosamente y la tarde estaba siendo un verdadero tedio, la televisión ofrecía la misma porquería de costumbre de que si Pepito se ha acostado con Menganita o si Fulanita le gustaban más las mujeres que los gatos de angora y por hacer algo distinto me fui a mi habitación y conecté mi ordenador. Muchos de mis contactos aparecían en línea y yo estaba conectado, pero sin aparecer como conectado y tampoco tenía muchas ganas de hablar, confieso que tampoco estaba muy “caliente” por lo que empecé a brujulear por las diferentes páginas que podía encontrar en la web, obvié las páginas explícitas de sexo y terminé por entrar en un chat de personas de más de 40. Uno termina cansándose tratando de conectar con gente afín y que la gran mayoría sean perfiles falsos, tipos “disfrazados” o coleccionistas de tonterías y en los chats de sexo explícito abundan ese tipo de perfiles, el chat que descubrí estaba animado por el último derby con que si se equivocó el portero en el gol o si ese famoso delantero estaba muy bueno. El caso es que reparé en cierto nick que se salía de lo habitual: Alma y con un escueto privado traté de entablar una conversación con ella, no me llamó la atención que tardase bastante en responderme pues generalmente las mujeres suelen ser bombardeadas en esos chats y algunas ni pueden decirte que no le interesas lo más mínimo, pasados unos minutos mientras me perdía entre las líneas de una conversación sin sentido una pequeña ventana se abrió en la ...
... parte superior de mi pc: —Hola, perdona que no te hubiese respondido antes, poniéndome un té. Sus primeras palabras me resultaron simpáticas, ningún hombre suele empezar una conversación con algo tan trivial como eso por lo que despertó mi curiosidad. —No te apures, imagino que también estarás agobiada cerrando ventanas de privados. Por cierto, si entro en esta sala es porque tengo más de 40 aunque la vida me ha tratado muy bien y me conservo mejor que la momia de Tutankamón. —Uys, eso se lo dirás a todas, jeje, pues yo también tengo más de 40 y me conservo divinamente. Y sin mediar palabra me mandó una foto con una imagen tras una sábana blanca que vislumbraba un hermosa figura, el juego de luces hacía deliciosa la imagen. —Un fantasma, que miedo, respondí. —No me digas eso, que los fantasmas son otros, jaja y yo soy real, te lo prometo. —Vale, te creo. Y siendo un poco vulgar, ¿qué hace una chica cómo tú en un sitio como este? —Pues esperaba a mi príncipe azul, pero ha debido perder el autobús. —Oye, yo no soy príncipe y mucho menos azul y además viajo en Metro por lo que casi nunca llego tarde, ¿te vale un proyecto de rana con la que charlar como yo? —Sólo si sabes croar al revés. —Vale, acepto la prueba. En ese instante recibí una invitación para abrir mi web-cam, mi nerviosismo o mis ganas de agradar no sé si se dejaron ver, pero creo que no tardé ni medio segundo en conectarla y ella se dio cuenta. —Vaya, eres rápido, jaja, pero ...