1. Deseos cruzados (3)


    Fecha: 22/09/2025, Categorías: Grandes series, Autor: diariohot, Fuente: CuentoRelatos

    ... parece venir del ejercicio, sino de la genética. Sus piernas son delgadas, y su culito, levantado por la tanga, tiene un toque erótico sutil. Sus pechos son pequeños, respingones, redonditos y coronados por pezones rojos con aureolas un poco más grandes que las mías.
    
    —Perdón —nos dice a ambas, cubriendo su vagina con las manos juntas—. No soy como ustedes.
    
    Moni se levanta de la silla al otro lado de la habitación y camina hacia ella con paso decidido. Le corre un mechón que cae sobre su rostro y lo coloca detrás de su oreja.
    
    —Nunca vuelvas a decir eso frente a mí —le dice en un tono seco, sosteniéndola por la nuca con una mano.
    
    Se acerca y la besa. Sí, mi mejor amiga es bisexual. Sus labios se encuentran, y Cami, sorprendida, se deja llevar y responde al beso, colocando torpemente las manos en la cadera de Moni. La mano de Moni baja por el cuello de Cami mientras la otra traza una línea suave por su espalda hasta llegar a sus nalgas. Las acaricia, las aprieta y la jala hacia sí, pegándola a su cuerpo.
    
    Sus lenguas se buscan; la de Moni entra primero, y veo cómo Cami la sigue, sus brazos subiendo al cuello de Moni. Su expresión pasa de sorpresa a placer. La mano de Moni se detiene en el pecho izquierdo de Cami, lo acaricia con suavidad y luego pellizca juguetona su pezón, arrancándole un gemido pequeño que la desinhibe. Ahora es Cami quien busca con más ansia, mientras Moni no suelta sus nalgas ni su pezón.
    
    La escena es perfecta: erótica, tierna y muy ...
    ... sexual. Estoy segura de que cualquier hombre pagaría por verla, y yo la tengo gratis. No me considero bisexual, pero esto no me desagrada; lo encuentro interesante. Noto cómo sube mi temperatura y mi entrepierna se humedece un poco. Justo cuando pienso que van a separarse, Moni la besa con más intensidad.
    
    Sus manos aprietan ahora las nalgas de Cami con fuerza, como si hubiera esperado este momento demasiado tiempo y quisiera disfrutarlo al máximo. Se separa lentamente, atrapando el labio inferior de Cami con los dientes y mordiéndolo con la presión justa para mezclar deseo y un leve dolor. Se miran, agitadas y con un hambre que dice que, si no tuviéramos planes y yo no estuviera aquí, Moni se la cogería en este instante.
    
    —No dudes de lo perfecta que eres —le dice Moni, matizando lo amenazante con ternura.
    
    Cami asiente con sumisión.
    
    —Está bien —responde, y me mira apenada tras sus lentes.
    
    Nunca imaginó que esto pasaría con público. Le guiño un ojo para tranquilizarla, y ella me devuelve una sonrisa tierna, alegre y pícara, de esas que le quedan tan bien.
    
    —Ya sé lo que te vas a poner hoy —le digo, haciéndole una seña con la cabeza a Moni para que me siga al armario.
    
    —¿Dónde está aquel vestido rojo tan lindo que nunca te quedó por culpa de estas dos? —le digo mientras agarro sus nalgas y las muevo arriba y abajo.
    
    Escucho la risa de Cami detrás, sentada en la cama, apoyada en sus brazos e inclinada hacia atrás. Sus pechos pequeños, con los pezones aún duros y ...
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