1. Deseos cruzados (3)


    Fecha: 22/09/2025, Categorías: Grandes series, Autor: diariohot, Fuente: CuentoRelatos

    ... excitados por el beso inesperado, se marcan bajo la luz. Su abdomen plano sube y baja, todavía agitado, y siento envidia pura de cómo puede tenerlo así sin hacer ni medio abdominal. Todas tenemos atributos distintos, pienso, mientras miro las nalgas grandes de Moni moviéndose de lado a lado, con su cabeza hundida en el armario. Su falda blanca, ajustada y con esa abertura en la pierna que dibuja el contorno perfecto de cada nalga, dejando ver la separación entre ellas.
    
    Mientras yo tengo mis pechos y ojos verdes y Cami su carita dulce y el abdomen impecable. Ella se mantiene con una sonrisita tonta en la cara. No sé si es por la cerveza que se tomó de un trago o por el beso y la manoseada que acaba de recibir.
    
    —¡Lo tengo! —dice Moni en tono triunfal, sacando el vestido.
    
    Está tan lindo como lo recordaba: nuevo, con la etiqueta puesta, porque los adinerados hacen eso, comprar ropa que nunca usan. Le arranca la etiqueta y la tira cerca de mí. Veo el precio y me espanto pensando en todo lo que compraría con ese dinero. Moni corre hacia Cami, la levanta de la cama y le ordena:
    
    —Sube los brazos.
    
    Le pone el vestido, que le queda como hecho a medida, ajustado en la cola, el abdomen y los pechos, pero sin incomodarla al caminar. Le llega por encima de la rodilla, y con unos pendientes dorados pequeños que Moni le pasa, se ve sencillamente perfecta. Moni le tiende sus lentes —Cami usa unos de marco fino que resaltan su rostro dulce— y los coloca con cuidado. Estamos ...
    ... listas las tres justo cuando un ruido afuera me dice que Brandon, el amigo de Christian, ya llegó.
    
    —¿Se me marcan mucho los pezones? —me susurra Cami al oído, para que Moni no la escuche.
    
    Agradezco el gesto; no quiero que esto derive en otra sesión de besos y manoseadas que nos deje atrapadas aquí.
    
    —Luces genial —le respondo en voz baja—. Tus pezones están perfectos, y no habrá chico ni chica que no quiera estar contigo.
    
    Le doy un beso suave en la mejilla, y ella sonríe, ruborizándose un poco. Nos tomamos fotos frente al espejo: unas sacando la cola, otras haciendo duck face con los labios estirados, y unas más sexys juntando nuestras bocas como si fuéramos a darnos un beso de tres. Sé que esa última va a romperla en redes, y la idea me da risa y curiosidad. Nos bañamos en perfume —el cítrico de Moni y un toque dulce de Cami—, y ella retoca nuestros maquillajes con mano experta. Estamos listas para salir, después de que Christian vino dos veces a apurarnos desde la puerta.
    
    Salimos de la habitación riendo, el perfume y el eco del reggaetón resonando en nuestros pasos. El cítrico de Moni y el toque dulce de Cami se mezclan en el aire, un velo invisible que promete una noche salvaje. Christian y Brandon están en el salón, cervezas en mano, charlando despreocupados sobre fútbol y autos —esas pláticas aburridas de chicos que apenas registro— hasta que nos ven y se quedan helados. Christian suelta un silbido bajo y deja su botella sobre la isla de la cocina con un golpe ...
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