1. Mi tía y sus hijas (1 de 3)


    Fecha: 06/10/2025, Categorías: Incesto Autor: La Mano Roja, Fuente: CuentoRelatos

    ... después de comer dejándonos solos a mi prima y a mí. Nos fuimos al salón y estuvimos viendo un rato la tele.
    
    -Hazme un favor -dijo de repente mi prima con voz melosa.
    
    Yo miré su rostro juvenil y sus bonitos ojos verdes tapados parcialmente por sus gafitas, y me imaginé su boquita comiéndose mi polla.
    
    -Lava hoy tú los platos que he quedado con unas amigas, ¿vale?
    
    Por mi cabeza paso la idea de tumbarla en el sofá y follármela a lo bestia pero la razón se sobrepuso. Joder, la verdad es que estaba muy cachondo necesitaba hacerme una paja ya.
    
    -Claro guapa yo lo hago, pero me debes una -dije pensando que así estaría solo para aliviarme.
    
    Se acercó y me dio un beso en la mejilla.
    
    -¡Qué bueno eres! -¿Si?
    
    La cogí de la cabeza y empezamos a jugar sobre el sofá, mi prima se reía mientras yo intentaba ponerme encima. El roce y mi calentura hizo que tuviera una gran erección que pese a mis tejanos era visible. Mi prima pareció notarlo. Dejamos el juego y yo me senté cruzando las piernas intentando disimular mi erección. Se despidió y se marchó dejándome así. Nada más salir saqué mi polla del pantalón y me hice un paja en honor de las tetas de mi prima. Me corrí rápidamente escupiendo grandes chorros de leche, pero tal era mi calentura que no se me bajaba.
    
    Como estaba solo decidí aprovechar la ocasión y me fui a la habitación de mis tíos. Busqué entre sus armarios hasta que encontré la ropa interior de mi tía. La principio sólo vi conjuntos normales, pero en el ...
    ... fondo había varios tangas y conjuntos de lencería muy sexy. Sólo pensar en que mi tía con ellos me puso aún más cachondo, cogí un tanga negro y lo pasé por mi polla y me masturbé. Cuando estaba a punto de correrme tuve la precaución de apartar el tanga para no dejar pruebas de mi delito.
    
    Hecho esto me decidí a lavar los platos. Estaba acabando cuando llegó mi tía. Estaba guapísima con un vestido de tirantes que dejaba ver parte de sus grandes pechos.
    
    -¡Jorge cómo me alegro de verte! -dijo y me dio un beso mientras me abrazaba. -Sentir aquellos pechos tan cerca hizo que mi verga volviera a crecer, por suerte mi tía se apartó antes de darse cuenta. -Vaya veo que estas lavando los platos -dijo mi tía -Vaya huésped más trabajador. -Uno hace lo que puede -bromeé. -Bueno yo voy a cambiarme y luego tengo que comer algo que tengo un hambre… -Mi tía se fue a su habitación y yo corrí a encerrarme al lavabo donde volví a masturbarme, por tercera vez en pocas horas.
    
    El resto de la tarde lo pasé viendo la tele un rato con mi tía y luego decidí dar un paseo para conocer mejor la ciudad. Mi tía me entregó un juego de llaves y estuve un buen rato dando vueltas, hasta que se me hizo de noche y regresé.
    
    Mi tía y mis dos primas estaban poniendo la mesa para cenar. Mi prima María había regresado antes de tiempo, vestía unos tejanos cortados que le iban muy ceñidos, una camiseta de tirantes y un pañuelo le tapaba sus cabellos oscuros. Se acercó y me besó en la mejilla. Desprendía un ...
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