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Las mejores vacaciones
Fecha: 12/10/2025, Categorías: Control Mental, Autor: Charlie Steele, Fuente: TodoRelatos
... y dijo: —Sí mi ama. Se puso de rodillas y empezó a desabrocharme el pantalón para liberar mi verga y mientras ella lo hacía, primero me quité la playera para después ayudarla en la tarea de liberar mi pequeño monstruo. Cuando mi pene estuvo libre y cayó sobre la cara de Daniela, esta lo miró un poco perplejo, pero de inmediato supo qué hacer: lo tomó con su mano (la cual era muy suave) y se lo llevó a la boca, conmigo sintiendo la excitación de sentir el calor y la humedad de esa cavidad dándole placer a mi “amiguito”. Mientras Daniela continuaba ateniendo mi pene, yo me las arreglé para terminar de sacarme la ropa y una vez hecho eso, me pareció injusto que yo fuera la única persona que estuviera desnuda en la sala, así que usé toda mi fuerza de voluntad para sacar mi verga de la boca de Daniela, que se sentía muy rico, y retrocedo unos pasos hasta el sillón. —Quítate la ropa, con un baile así muy sexy —ordeno mientras me siento en el mueble. —Sí, ama. Dice la hipnotizada mujer mientras se pone de pie. Empieza a mover sus caderas de forma muy sensual al ritmo de una canción que supongo solo puede escuchar en su cabeza, primero se saca la blusa y con esta, se la arregla para llevarse el sostén, dejándome a la vista sus tetas blancas de pezones ya erectos de color marrón claro. Esa visión basta para que empiece a masturbarme con locura, pero lo mejor viene después: Daniela se gira y empieza a desabrocharse el short, se inclina un poco hacia adelante ...
... para dejar toda la vista a su culo y se baja el short con todo y bragas, dejando a la vista sus grandes glúteos, y una pequeña vista de sus labios vaginales. Con el shot en el suelo, se lo termina de sacar levantado la pierna y se gira hacía a mí, regalándome una vista de su vientre hasta eso que plano, y su coñito perfectamente depilado, continúa moviendo las caderas de forma sensual mientras se pasa las manos por el cuerpo de manera provocativa. Con la polla tan dura que me duele, le digo: —Ven y móntame. —Sí ama —responde Daniela mientras se acerca a mí en su desnudez y se sube al sillón, colocándose justo encima de mi polla. La toma con su mano y empieza a bajar su cadera hasta que mi glande se besa con sus labios vaginales, y siento como esa boquita me empieza a engullir hasta que al fin toda mi carne desaparece en ella, y una vez logrado esa, ella se empieza a mover de arriba hacia abajo para empezar a darme placer. La sensación que estoy experimentando es única, no solo por el sexo con una mujer tan atractiva, sino también por el saber de que esta diosa del sexo está bajo mi completo control sea por lo que sea que mi madrastra le haya hecho. Así, que no pierdo mi tiempo y la tomo de las nalgas para tener de donde agarrarme y empezar a deleitar mi boca con los pezones de esa majestuosa mujer. Y mientras mordisqueo uno de sus pezones y siento como se va preparando el orgasmo para llenar el coño de esta hembra con mi leche, empiezo a fantasear con las otras ...