1. Un don caído del cielo. Capítulo 2 La visita


    Fecha: 13/10/2025, Categorías: Control Mental, Autor: Casado Curioso, Fuente: TodoRelatos

    ... tu zorra.
    
    —Rubén: Hazme tu marica, Sergio. - Su voz es ronca, su rostro contorsionado por la lujuria — Quiero sentir tu leche en mi culo.
    
    El deseo y la desesperación llenan la habitación, creando un ambiente tan espeso que podría cortarse. Todos estamos perdidos en nuestro propio mundo de placer y deseo, anhelando la liberación que está a la vuelta de la esquina.
    
    Marta impone orden en medio del caos, su voz cortando a través del barullo de gemidos y gruñidos.
    
    —Marta: ¡Basta, los dos! - Su voz es autoritaria, haciendo que Carla y Rubén se callen — Sergio, fóllame la boca. Así no habrá peleas entre ustedes.
    
    Sergio, obediente, se mueve para estar frente a Marta. Comienza a follar su boca de manera gruesa y despiadada, su polla desapareciendo en su garganta. Marta hace todo lo posible por acomodar esa polla en su boca y en su garganta, pero Sergio la agarra por el pelo y comienza a hacer que sus pelotas choquen contra su barbilla, su ritmo feroz y frenético.
    
    El placer se acumula en Sergio, su respiración se vuelve aguda y jadeante.
    
    —Sergio: Voy a correrme. - Anuncia, su voz apenas más que un rugido.
    
    Y con eso, Sergio comienza a correrse, su orgasmo llegando como un torrente. Marta hace todo lo posible por tragárselo todo, pero es demasiado y el semen rebosa por la comisura de sus labios, derramándose en su barbilla y cuello.
    
    Mientras tanto, Carla y Rubén siguen con su propia degradación sexual, luchando entre sí para ver quién puede introducir más ...
    ... la polla de su padre en su garganta, y retándose mutuamente a lamer sus huevos mientras toda su polla está golpeando sus gargantas. Sus lenguas salen, sus manos trabajan, creando una imagen depravada y elegante.
    
    La tensión en la habitación se vuelve insoportable. La excitación, la anticipación, todo es demasiado. Y luego, como un volcán que finalmente estalla, mi orgasmo me golpea con una fuerza que me deja sin aliento. Con un último gemido gutural, mi semen se dispara, cubriendo las caras de Carla y Rubén con chorros blancos y cremosos.
    
    —Alex: Aaaahhh... - El rugido animal se escapa de mis labios.
    
    Rubén y Carla, ansiosos por saborear la semilla de su padre, luchan entre sí, sus lenguas lamiendo y sus bocas chupando cada milímetro de su rostro, buscando cada gota de mi esencia. Sus ojos brillan con una lujuria primitiva, su deseo animal por poseer, por ser marcados con mi semen es palpable.
    
    La escena es una obscenidad, una parodia de incesto y lujuria que me deja sin aliento. Veo a Sergio, también agotado y satisfecho, su cuerpo reluciente con el sudor de su esfuerzo.
    
    Entonces, como si hubiéramos recorrido un kilómetro, todo termina. Los cuatro quedamos exhaustos y satisfechos, nuestros cuerpos flácidos y sudorosos, nuestras respiraciones agitadas llenando la habitación.
    
    Marta, con restos de la corrida de Sergio todavía en su boca, sus labios, su cuello y sus pechos, se arrastra hacia mí. Yo, aún perdido en la niebla post-orgásmica, me tomo mi tiempo para ...