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Un don caído del cielo. Capítulo 2 La visita
Fecha: 13/10/2025, Categorías: Control Mental, Autor: Casado Curioso, Fuente: TodoRelatos
... tras él, dejándonos a Marta y a mí en un silencio cargado de posibilidades. Marta se acerca a mí con una sonrisa traviesa, sus ojos brillando con una luz pícara. —Marta: ¿No te parece que ha sido un poco... inapropiado? - Se inclina sobre mí, su aliento cálido en mi oreja — Pero, joder, me tiene completamente mojada. —Alex: Si me pone es que me pone, pero ¿no te ha parecido que había algo más? - Le miro, mi voz baja — Algo que no tenía nada que ver con el diagnóstico, ¿verdad? Marta asiente con la cabeza, su cabello rozando mi mejilla. —Marta: Sí, sí, lo he notado. - Se aparta un poco, su mirada fija en la mía — Y me ha gustado. Me ha gustado mucho. Me toma la mano, su palma húmeda y cálida. —Marta: Estoy completamente empapada. - Su voz es un susurro — Y tú... estás muy caliente. Su mano se desliza hacia mi entrepierna, su dedo rozando mi polla a través del pijama. Me estremezco, un gemido ahogado en mi garganta. —Alex: Marta, joder... - Mi voz es un gruñido — Me vas a matar. Ella se ríe, su risa baja y sensual, mientras sigue acariciándome. La habitación parece derretirse a nuestro alrededor, dejándonos solo con el calor de nuestros cuerpos y el deseo que late entre nosotros. La puerta de la habitación se abre y mis hijos irrumpen en la esterilidad blanca del hospital, trayendo con ellos un viento fresco de la realidad exterior. Carla, mi niña aventurera, parece radiante a pesar del viaje. Sus ojos, del mismo color azul que los de su madre, ...
... brillan mientras me saluda con un abrazo cauteloso. Rubén y Sergio siguen de cerca, ambos luciendo un alivio evidente al verme despierto y consciente. —Carla: ¡Papá! - Se quita la chaqueta y la tira en una silla — ¿Cómo estás? —Alex: Mejor ahora que te veo aquí, cielo. - *Le sonrío, mi corazón hinchándose de amor. Rubén y Sergio se posicionan al otro lado de la cama, bromeando entre ellos como solo los hermanos pueden hacerlo. —Rubén: Así que el viejo todavía no ha dicho su última palabra, ¿eh? —Sergio: Con esa enfermera zorra cuidándote, no me extraña que te recuperes tan rápido. Todos reímos, incluso Marta lanza una risita. Los niños hablan de trivialidades, de cosas de la vida diaria, de cómo van sus trabajos y sus proyectos personales. Nos centrarnos en lo ordinario, en lo común, ayuda a mantener la normalidad, esa esfera de hábitos y rutinas que se rompió cuando fui alcanzado por el rayo. Marta escucha en silencio, su mano en mi brazo, su calor constante y reconfortante. Los niños hablan con animación, su alegría es contagiosa. Es como si hubiéramos abierto una ventana y el aire fresco de un día soleado hubiera entrado en esta habitación estéril. —Alex: Gracias por venir, chicos. - Les sonrío — Significa mucho para mí. —Carla: Claro que hemos venido, papá. - Se encoge de hombros — ¿Qué clase de hijos seríamos si no lo hiciéramos, verdad? Todos asentimos, compartiendo un momento de conexión que trasciende las palabras. Es un momento de paz, ...