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Karoline & Kiera Capítulo 8: El reencuentro
Fecha: 13/10/2025, Categorías: Transexuales Autor: Naomi Travs, Fuente: TodoRelatos
... la cintura y lo atrajo para un beso profundo, sus manos grandes explorando el encaje del corsé mientras Ricky gemía suavemente contra sus labios. "Ven, quiero mostrarte mi mundo", dijo Ricky, tomando la mano de Víctor para llevarlo al sótano. El espacio estaba preparado: velas encendidas, una sábana de satén negro en el suelo, y el set de dildos que había comprado con Kai dispuesto en una mesa cercana, como una promesa de lo que podría venir. Víctor sonrió, impresionado. "Has crecido, pequeño", dijo, su tono mezclando admiración y hambre. La noche comenzó con una intensidad que recordaba sus primeros encuentros, pero con un matiz nuevo. Ricky, ahora más seguro, se movía con una gracia que hipnotizaba a Víctor. Lo guió al centro del sótano, arrodillándose frente a él para desabrochar su cinturón con manos temblorosas pero decididas. "Quiero que veas a la nueva Karoline", susurró, antes de tomar a Víctor en su boca, sus labios trabajando con una mezcla de devoción y audacia. Los gruñidos graves de Víctor llenaron el aire, sus manos enredándose en el cabello de Ricky mientras este lo complacía, sus gemidos agudos resonando en el sótano. Víctor, siempre dominante, tomó el control. Lo levantó con facilidad, colocándolo boca abajo sobre la sábana, el corsé aún abrazando su cuerpo. "Voy a recordarte cómo te hago mío", gruñó, y Ricky, con un grito suave, asintió: "¡Sí, Víctor, por favor!". Usando lubricante, Víctor lo preparó con dedos expertos, arrancándole gemidos que ...
... subían de tono con cada caricia. Cuando lo penetró, el ritmo fue lento al principio, cada embestida profunda haciendo que Ricky chillara, "¡Víctor, más, no pares!", su voz rompiéndose en alaridos de placer. El cuerpo de Ricky, amoldado a la verga gruesa de Víctor, se arqueaba con cada movimiento, el encaje de su lencería rozando contra la piel áspera de su amante. Queriendo experimentar, Víctor tomó uno de los dildos más grandes del set, un juguete negro y texturizado que hizo que Ricky jadeara solo de verlo. "Confía en mí, pequeño", dijo, y Ricky, con los ojos brillando de deseo, asintió. Víctor lo puso a cuatro patas, alternando entre su propia erección y el dildo, cada cambio arrancando gritos agudos de Ricky: "¡Víctor, es demasiado, sí, más!". La combinación era abrumadora, el placer empujando a Ricky al límite mientras Víctor, con su dominación característica, lo guiaba con firmeza, sus gruñidos mezclándose con los alaridos de Karoline. La noche continuó con una danza de posiciones. Víctor lo levantó, llevándolo contra la pared del sótano, las piernas de Ricky envueltas alrededor de su cintura mientras lo penetraba con fuerza, el corsé rasgándose ligeramente bajo la intensidad. "Eres mía, Karoline, siempre lo serás", gruñó, y Ricky, perdido en el éxtasis, chilló: "¡Sí, tuya, Víctor!". Luego, en la cama del dormitorio principal, Víctor lo colocó boca arriba, levantando sus piernas para tomarlo profundamente, sus manos apretando las caderas de Ricky mientras este gritaba ...