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Compañeros - Capítulo 17: Jugando con fuego
Fecha: 14/10/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... libre. Luis sentía oleadas de placer recorriéndole la columna. Tuvo que parar esto pronto o se correría en su boca sin remedio, y quería aguantar para algo más. Con esfuerzo, sujetó la cara de Daniela y la apartó suavemente. —Para, para… o me vengo ya —dijo entre respiraciones aceleradas. Daniela se relamió los labios hinchados y sonrió satisfecha al ver el efecto que había causado. Se puso de pie despacio, manteniendo una mano alrededor de la polla mojada de Luis. —¿Y quién te ha dicho que no quiero que te vengas ya? —preguntó divertida, dándole un par de sacudidas más. Luis gruñó y la besó de golpe, saboreando en su boca una mezcla de saliva y su propio sabor salado. Mientras la besaba, empezó a empujarla hacia la cama. Daniela caminó hacia atrás hasta que sus piernas tocaron el borde. —Vamos a la cama —susurró Luis contra sus labios—. Quiero follarte duro. Los ojos de Daniela brillaron. —¿A qué esperas? —lo retó. Luis no necesitó más. La giró con rapidez, haciéndola darse la vuelta, y la empujó suave sobre la cama. Daniela cayó de frente sobre el colchón, apoyándose sobre sus antebrazos con el culo en pompa hacia él. Luis contempló la escena: las nalgas redondas de Daniela se exhibían perfectas encajadas en esos mini shorts que aún llevaba, y abajo asomaba el contorno de su chochito marcado contra la tela. Con brusquedad excitada, Luis enganchó los pulgares en la cinturilla de esos shorts y los bajó, junto con la braguita, de un tirón ...
... hasta media pierna. El culo desnudo de Daniela apareció de golpe, firme, con la cinturita estrecha marcando el contraste. Luis gimió al ver cómo la tela pegajosa de la entrepierna se despegaba de la vulva de Daniela, revelando sus labios vaginales hinchados y brillantes de lo mojada que estaba. —Madre mía… —susurró, pasando una mano por la raya de ese culo exquisito, bajando hasta la humedad caliente de su sexo—. Estás empapada, Daniela. —¿Y tú qué crees? —soltó ella con voz ahogada contra la colcha—. Me pones como una perra en celo, Luis. A Luis casi se le escapa el semen ahí mismo de oír eso. Se apresuró a quitarse del todo lo que quedaba de ropa en sus tobillos y se colocó tras ella. Con una mano tomó su verga empapada de saliva y la guió entre los glúteos de Daniela, rozando la punta a lo largo de su rajita mojada sin entrar. Daniela movió el culo contra él, impaciente. —Venga ya… —lo provocó—. Fóllame. Luis no hizo esperar más. Apuntó bien y empujó de una sola vez, enterrándose en esa coñito encharcado. Entró casi sin resistencia, de lo lubricada que Daniela estaba, pero ambos gemieron en alto al consumar la unión. Daniela enterró la cara en la colcha para no gritar; Luis la llenaba completamente con su grosor. —Diosss… —sollozó ella, agarrando las sábanas con los puños. Luis se inclinó sobre su espalda, abrazándola por la cintura, y empezó a bombear en seguida. Nada de delicadeza: tiraba con fuerza de sus caderas hacia él en cada estocada, haciendo ...