-
Compañeros - Capítulo 17: Jugando con fuego
Fecha: 14/10/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... de 18 años ligando con dos amigas que están buenísimas… Y ahora a una cabaña en la nieve, con copitas junto al fuego… —Y con camas de matrimonio —añadió Miguel, devolviéndole la sonrisa. Se quedaron un instante en silencio, imaginando la escena. Miguel notó que el ambiente de la habitación había cambiado: la emoción inocente por el viaje estaba dejando paso a otro tipo de emoción, más caliente, más lasciva. Luis parecía estar pensando lo mismo, porque su sonrisa se curvó en un gesto travieso. —Hermano, vamos a follar mucho este finde —soltó Luis de pronto, riendo. Miguel se echó a reír también, sacudiendo la cabeza ante la franqueza de su amigo. —Eso espero —respondió, sintiendo un cosquilleo de anticipación en el vientre—. Yo… llevo unas ganas de Carlota que flipas. En la fiesta de su casa, cuando nos escapamos a su cuarto, casi nos tienen que echar agua fría. —Ya me lo creo —dijo Luis, acomodándose boca arriba en su cama y entrelazando las manos tras la nuca—. Si hasta Jordi y Arnau me dijeron que no salisteis de la habitación en toda la noche… Cabronazo, nos dejasteis tirados. Miguel se encogió de hombros con una risita culpable. Recordó aquella noche en la casa rural de Carlota: la urgencia con que él y Carlota se buscaron, las manos temblorosas quitando ropa, los gemidos ahogados contra la almohada… Se mordió el labio, notando su propia polla endurecerse al pensarlo. —¿Y tú qué? —replicó, intentando apartar un poco esas imágenes de su mente ...
... antes de empalmarse del todo—. Tú tampoco perdiste el tiempo con Daniela, ¿no? Cuando bajamos después de… bueno, de estar con Carlota, os vi en el sofá muy juntitos. Luis soltó una carcajada corta, mirando al techo. —Bro, Daniela casi me rompe la boca de lo fuerte que me besaba —confesó, orgulloso—. Nos liamos bien, sí… aunque no llegamos a follar del todo porque aparecieron sus amigas a despedirse y luego ya nos tuvimos que ir. Pero vamos, que me dejó con las pelotas azules, ¿eh? —Se incorporó un poco para mirar a Miguel con expresión cómplice—. Por eso este finde pienso resarcirme. Pienso darle hasta que pida tregua, me oyes? Miguel rió, aunque la idea de Luis empotrándose a Daniela así de fuerte le provocó un nuevo pinchazo interno, esta vez mezcla de celos y una curiosa excitación. La imagen cruzó su mente sin querer: Luis desnudo, marcando músculos, agarrando a Daniela por esas caderas anchas mientras se la folla duro… ¿Qué coño? Miguel se frotó la cara, algo confundido de sí mismo. Sacudió la cabeza para quitarse esa visión y contraatacó con otra broma. —Cabrón, a ver si la que pide tregua eres tú —le dijo—. Que esa tía tiene pinta de que te exprime hasta la última gota. Luis se mordió el carrillo, sonriendo desafiante. —Que me exprima lo que quiera —murmuró—. A mí me da igual acabar seco. El tono guarro con que lo dijo provocó que Miguel soltara una risotada. Los dos estaban claramente excitándose con la conversación, como si tratasen de impresionarse ...