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Compañeros - Capítulo 17: Jugando con fuego
Fecha: 14/10/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... esforzó en mantener un gesto neutro, aunque el estómago se le encogió un poco de celos al oírlo. Pero también sintió ese retorcido morbo asomar de nuevo. Trató de pensar con claridad: era un juego, y a fin de cuentas él mismo había encontrado atractiva a Daniela. Quizá era el momento de sacarlo a la luz también. —A ver, Miguel —saltó Daniela volviéndose hacia él con malicia—. Verdad: ¿Tú también te liarías con alguna aquí, si no estuvieras con Car? Miguel carraspeó. Sintió la mano de Carlota apretar suavemente la suya. No había marcha atrás, la atmósfera pedía sinceridad. Decidió lanzarse: —Pues… la verdad, sí —dijo, mirando a Daniela fijamente a los ojos—. Dani, estás increíble tú también. ¿Quién no querría? Daniela le sostuvo la mirada, lamiéndose un labio de forma nada inocente. —Qué bonito, chicos —intervino Luis con tono burlón—. Intercambio de halagos. —Es la pura verdad —sentenció Daniela, recostando la cabeza en el hombro de Luis pero con los ojos aún en Miguel—. Tu chico es un encanto… y guapísimo. Carlota rió despacio, como agradeciendo el piropo a su pareja. —Y Luis es un seductor nato —dijo, devolviendo el cumplido—. Entiendo por qué te gustó, Dani. Nuevamente, se hizo ese silencio lleno de posibilidades. Las cartas estaban sobre la mesa: todos admitían abiertamente sentirse atraídos por los otros. Los cuatro respiraban un poco más rápido; la tensión sexual se palpaba, mezclada con el latir acelerado de los corazones y el zumbido cálido ...
... del alcohol. Carlota, con las mejillas encendidas, decidió que ya no quería más preámbulos. Tomó la delantera: —Reto para Daniela… —dijo despacio, mirando a su amiga—: Dale un beso a Miguel. Los ojos de Miguel se abrieron mucho y su corazón dio un brinco. Daniela arqueó las cejas, sorprendida pero para nada disgustada. Luis silbó bajito con una sonrisa, y se removió para dejar que Daniela se incorporase. —Me gusta este reto —murmuró Daniela, ya gateando por la alfombra hacia donde estaban Miguel y Carlota. Miguel tragó saliva, sintiendo la boca seca de pronto. Carlota lo estaba incitando, dándole permiso con ese reto descarado. Él la miró de reojo; su chica le sonrió y asintió imperceptiblemente, como animándolo a disfrutar. Cuando Daniela llegó hasta Miguel, este se apoyó en sus rodillas. Daniela, sin mediar más, se sentó suavemente sobre los muslos de Miguel, enfrentándolo. Sus manos se posaron en sus hombros, y Miguel notó las uñas largas a través de la tela. —Hola… —susurró Daniela, sus rostros a pocos centímetros. —Hola —respondió él, con el pulso disparado. Ni un segundo más de vacilación: Daniela inclinó la cabeza y posó sus labios sobre los de Miguel en un beso lento. Miguel suspiró involuntariamente al sentir esa boca nueva y caliente contra la suya. Era un tacto distinto al de Carlota: los labios de Daniela eran más carnosos, sabían a ginebra y lima. Daniela profundizó enseguida, acariciando con la lengua la comisura de Miguel, que ...