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Compañeros - Capítulo 17: Jugando con fuego
Fecha: 14/10/2025, Categorías: Grandes Relatos, Autor: nowbly, Fuente: TodoRelatos
... de Luis hacia sus pechos, apoyándolas encima del encaje que los cubría. Luis mordió su labio inferior, excitadísimo, y comenzó a masajear esos senos con reverencia. Carlota dejó caer la cabeza hacia atrás con un suspiro placentero. Sentir manos distintas en su cuerpo era rarísimo pero terriblemente excitante. Las de Luis eran más grandes, más callosas quizás, y tocaban con una mezcla de adoración y lujuria contenida. A su vez, Carlota deslizó sus palmas por el pecho de Luis, notando sus pectorales firmes bajo la tela de la camiseta. Con una risita, enganchó los dedos en el dobladillo y se la subió. Luis cooperó quitándosela completamente. El torso atlético de Luis quedó desnudo, luz del fuego bailando sobre su piel bronceada y sus abdominales marcados. Carlota sintió un calor intenso entre las piernas al contemplarlo de cerca; siempre supo que Luis estaba bueno, pero verlo así, disponible para sus manos, era otra historia. No se contuvo de pasar las manos por esos hombros fuertes y ese pecho labrado. Luis gruñó de gusto al tacto suave de Carlota explorándolo. Al otro lado, Daniela ya había tomado la iniciativa total con Miguel. Se besaban con desenfreno, Daniela sentada a horcajadas sobre Miguel, restregando su pelvis contra la suya rítmicamente. Miguel la sujetaba de la cintura, disfrutando la sensación de los pesados pechos de Daniela aplastados contra su pecho desnudo. Apenas llevaba el top de encaje, que para el caso no cubría mucho. Daniela rompió el ...
... beso solo para murmurar: —Quiero esto fuera… —y empezó a bajar sus manos para desabrochar el pantalón de Miguel. Él levantó las caderas un poco, permitiéndole maniobrar. Daniela soltó con rapidez el botón y bajó la cremallera, metiendo una mano con descaro dentro. —Mmm, hola ahí… —susurró traviesa al sentir sobre sus dedos la notable dureza del paquete de Miguel, aprisionado en sus boxers. Miguel jadeó al sentir esa mano femenina diferente contactando su erección. Daniela la acarició por encima de la tela, notando la forma contundente. —Dios, sí que es grande… —le susurró al oído, mordiéndole luego el lóbulo. Eso a Miguel le arrancó un gemido. Miró de reojo hacia donde estaba Carlota, casi buscando aprobación o reacción. Lo que vio lo dejó boquiabierto: Carlota y Luis estaban besándose apasionadamente. Luis tenía una mano dentro del sujetador de Carlota, amasando su pecho desnudo, y la otra bajaba ya por su espalda hasta el borde del pantalón. Carlota gemía suavemente en la boca de Luis mientras sus dedos jugaban con el cinturón de él. La imagen encendió aún más a Miguel, eliminando cualquier resto de culpa. Si Carlota lo estaba disfrutando, él también podía entregarse. Volvió su atención a Daniela, que lo miraba con deseo bruto. Miguel tiró de los tirantes del top de ella hacia abajo, liberando sus senos redondos. Saltaron libres, los pezones oscuros duros de excitación. Sin pensarlo, Miguel se inclinó y abarcó uno con su boca, succionándolo con ...